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| Escena. Vecinos del barrio Las Flores observan
el cuerpo de Gómez que quedó en la acera. Foto
EDH |
Insy Mendoza
El Diario
de Hoy
elpais@elsalvador.com
Aproximadamente eran las 7:00 de la noche del martes cuando los pobladores
del barrio Las Flores escucharon varios disparos en medio de la oscuridad
producto de un apagón en la zona. Un vehículo emprendió
la marcha dejando un muerto en la acera.
La víctima fue identificada como Marco Antonio Gómez Martínez,
de 31 años, quien estaba descansando, después de una larga
jornada de trabajo, en el final de la 1a. Avenida Sur y pasaje San Antonio,
barrio Las Flores, frente al centro escolar barrio Fátima, sin
imaginar que sería asesinado. Él estaba con otro hombre.
Mientras conversaban, varios sujetos a bordo de un vehículo les
gritaron y posteriormente les dispararon. Varios proyectiles impactaron
el cuerpo de Gómez Martínez.
Un oficial de la unidad de investigaciones de la Policía Nacional
Civil (PNC) dijo que, al parecer, los disparos iban dirigidos al sujeto
que lo acompañaba, y que en medio del ataque logró escapar.
Al parecer, los hechores pertenecen a una pandilla y se supone que el
móvil fueron las rencillas personales.
Tras el atentado, en el lugar se encontraron varios casquillos de pistola
calibre nueve milímetros.
Los vecinos de Gómez repudiaron el hecho y dijeron que el error
del fallecido fue estar con una persona que tenía problemas con
las pandillas.
Guadalupe S., vecina del lugar, dijo que la población del barrio
Las Flores está viviendo con temor porque en ese sitio se reúnen
a menudo grupos de vagos.
Todos los días, a partir de las seis de la tarde es peligroso
cruzar esta zona, ya que hay muchos mañosos que provocan desórdenes.
Por eso hacemos un llamado a la policía para que realice patrullajes
nocturnos, agregó la mujer.

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