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Julia Regina de Cardenal*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Los grupos antivida, antifamilia, proaborto, se preparan como nunca para
la Cumbre del Milenio+5, que se llevará a cabo en Nueva York del
14 al 16 de septiembre del presente año.
Noticias Globales publicó un comunicado que recibió de la
oficina de prensa de la Conferencia Episcopal de Brasil, dirigido a los
obispos de dicho país.
En el cual denuncia un texto que circula por la Internet, de la organización
feminista internacional Católicas para el derecho a decidir
(Catholics for free choice), dirigido a los líderes religiosos
con el fin de recoger firmas apoyando el concepto de salud reproductiva.
Esto les serviría de presión para que los jefes de Gobierno
acepten este término y lo incluyan en la declaración de
dicha cumbre.
En las últimas cumbres de la ONU se ha venido presionando una agenda
para que nuestros gobiernos acepten nuevos derechos confidenciales
a servicios de salud sexual y reproductiva, en especial insistiendo
en niños desde 10 años sin autorización de los padres.
El concepto de salud reproductiva, que está siendo
muy empleado por muchos gobiernos es muy ambiguo y peligroso. En los textos
de las declaraciones de las conferencias de las Naciones Unidas
de El Cairo y Beijing, se incluye el aborto como medio de planificación
familiar, a pesar de las reservas (objeciones) de muchos países.
Las Católicas para el derecho a decidir son un grupo
de feministas radicales de género, que usan el nombre de católicas
para confundir. Realmente ellas están en contra de todo lo que
tenga que ver con el catolicismo y su trabajo es desprestigiar a la Iglesia,
acusándola de intolerante, entre otras cosas. La opción
que ellas ofrecen es llevar el nombre de católicas, pero bajo sus
propias reglas a favor del aborto, lesbianismo, prostitución y
todo tipo de desviaciones.
La Iglesia está bajo constante crítica y las últimas
reuniones se han dedicado a atacarla, así como a cualquier país
que se atreva a contradecir una agenda neo marxista, que se impone fuertemente
sobre todos los delegados oficiales.
El año pasado, en la reunión de México, ovacionaban
a la delegada cubana cada vez que tomaba la palabra, y abucheaban a la
delegada de Estados Unidos, quien llevaba una posición a favor
de la vida y la familia, como lo ha estado haciendo gracias al Gobierno
del Presidente Bush.
Al final de dicha reunión se destaparon sin ninguna pena gritando
por los corredores del edificio: ¡CUBA, CUBA!. Además
ha sido la única vez en la que se ha ofendido gravemente a la delegación
de la Santa Sede, sacándola de una de las conferencias. En las
cumbres de los años que iban los delegados del Gobierno de Clinton,
estos grupos estaban muy contentos con la posición de EE.UU.
Esperamos que ningún líder religioso católico caiga
en la trampa, firmando ese texto, a fin de que la acción de la
Iglesia y de la Santa Sede, en defensa de la vida, no sea desacreditada
en el ámbito internacional por sus propios miembros. Así
como confiamos en que, a pesar de que nuestra delegación oficial
estará bajo grandes presiones, no ceda ante esta agenda, que además
de ir contra nuestra identidad cultural, es violatoria de nuestra soberanía
nacional.
Recordemos que los compromisos y tratados internacionales quedan por encima
de nuestra legislación secundaria y esto es sumamente peligroso
descuidarlo. Como ciudadanos podemos, y es nuestra obligación moral,
hacer algo al respecto.
Si usted desea sumarse a una petición formal que se le hará
al Gobierno para que la delegación de El Salvador defienda nuestros
principios, valores e interés nacional, favor comunicarse con la
RED FAMILIA, al teléfono 2243 0808.
*Columnista de El Diario de Hoy.

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