 |
| Revivir. Anel Canales abraza a Libardo Carbajal
tras anotar el gol del triunfo. Le acompañaron James Owuso
(9) y Roberto Carlos Vásquez (6). Foto
EDH |
Byron Sosa
El Diario
de Hoy
deportes@elsalvador.com
Dos caras, dos tiempos. Eso se vio ayer en el Simeón Magaña
de Ahuachapán, donde los canarios y churrieros se enfrentaron casi
por las mismas causas.
El técnico del equipo ahuachapaneco. Miguel Ángel Mansilla,
se puso contra las cuerdas: ganaba el equipo o se marchaba; mientras que
los del Atlético Balboa tenían en la cuerda floja al colombiano
Henry Vanegas que venía de una derrota ante Vista Hermosa.
Los ahuachapanecos tomaron la iniciativa en los primeros 14 minutos con
llegas de peligro al arco rival a través de Anel Canales, James
Owuso y Anibal Ávalos, pero a partir del 15, la historia
cambió.
En ese momento, llegó la primera jugada de peligro de Balboa, el
paraguayo Néstor Ayala recibió un pase de Víctor
Fuentes y masacró al meta Adolfo Menéndez. Increíble,
pero cierto 0-1.
Tras eso, los locales parecieron desconcertados, sólo el ghanés
James Owuso puso sonrisas en los asistentes, ya que puso bombones
a Canales, pero éste los desperdició.
En la segunda parte, el Once tomó el mando, pero antes Mansilla
hizo entrar en razón al equipo (ver nota aparte). Los canarios
comenzaron a volar y con metas claras: primero el empate y luego la victoria.
Cambio
Los unionenses parecieron bajar los brazos, se defendieron con cinco
defensas y dejaron en punta a Néstor Ayala. Mientras que los occidentales
se tiraron con tres al ataque y siete más que escoltaban.
Fue precisamente Owuso quien al 66 puso el 1-1. El ghanés
tomó un balón rechazado, se quitó las marcas y disparó
con potencia y colocación al fondo. Volvieron a la vida.
Al 68, Joaquín Molina botó en el área a Anel
Canales y penal, el mismo panameño lo cobró, pero Mosquera
(quien tapó claros tiros con etiqueta de gol) se quitó el
cobro de Canales. La alegría se quedó en pausa por unos
minutos, después los ahuachapanecos volvieron a explotar.
Minuto 77, la defensa de Balboa no despejó la bola, quedó
rebotando en su área, y el defensa Libardo Carbajal (que buscaba
cazar algo) conectó con la punta de su botín el balón
y éste terminó en el fondo de la meta de Mosquera. Así
de fácil, 2-1.
Balboa quiso levantarse, pero ya era tarde, Once Municipal se mantuvo
y fue feliz junto a Mansilla. Y hoy podría decidirse el futuro
del técnico Henry Vanegas, o el fin de semana, si no gana. Así
es el fútbol.
Mientras que en Ahuachapán celebraron el triunfo de su equipo y
la tradicional Fiesta de los Farolitos, dedicada a la Virgen
María.

|