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| Adiós. El volante firpense Guillermo Morán
supera la marca de Edwin Orellana, de Águila. Los usulutecos
derrotaron a los migueleños y son quintos.
Foto EDH/Mario Amaya |
César Najarro/Miguel
Ventura
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Toda la expectativa que generó el duelo de Oriente se quedó
en los primeros quince minutos, donde ambos cuadros, más el Firpo,
salieron ordenados a atacar y con buenas ideas.
De ahí, todo se enredó en el medio campo y nadie pasaba
de los tres cuartos de cancha con control y jugadas claras.
El Firpo salió a matar y apenas sobre minuto dos, Santos Rivera
salvó al Águila del primero después de taparle un
disparo cruzado a Adonái Martínez.
Guillermo Morán, por el centro y Jorge Sánchez, por izquierda,
se sumaban bien al ataque de los pamperos, comandado por Adonái
y armado junto a Héctor Canjura. Dos minutos más tarde del
primer susto, Adonái volvía a probar a Rivera con un disparo
de 30 metros que sacó el meta.
Al 9 despertó el conjunto emplumado, que llegaba presionado
por no conocer victoria en cuatro partidos seguidos. Jorge Wagner le quemó
las manos de lejos a Junior Mejía.
Todo era un ir y venir, más de Firpo, pero la jugada más
peligrosa del primer tiempo estuvo en los pies del emplumado James López.
El volante la estrelló en el poste izquierdo del meta tras un pase
acertado de Alexander Campos en el área.
Después, como que ambos cuadros se asustaron y firmaron un pacto
de respeto, porque ya ninguno atacaba como al principio. Morán
se retrasó un poco para presionar más en el medio y Sánchez
ya no subió tanto.
El partido cayó en un bache de errores y sólo el Águila
conseguía llegar con cierto peligro en los contragolpes, pero lo
único que lograba era algún disparo sin mayores peligros
para los locales.
El revulsivo
Para el segundo tiempo, Leonel Cárcamo sacó a Héctor
Canjura por Víctor Merino, pero las cosas en el medio de Firpo
no terminaban de cuajar.
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| Los reclamos. Cuerpos policiales intentan proteger
al árbitro y al línea. Mientras, unos jugadores del
Águila reclaman por el gol y otros intentan calmarlos. Foto
EDH/Mario Amaya |
Hasta que llegó Emiliano Pedrozo, por Adonái. El volante,
en una de las primeras llegadas claras que tuvo, se acercó al marco,
y frente a la tibia marca de Fabio Ulloa, Luis Anaya y el recién
ingresado Rudys Corrales, sacó un potente disparo que se estrelló
en el poste derecho.
Chepe Martínez acompañó la jugada, y,
ante los reclamos de los emplumados (ver nota aparte) puso de derecha
el único tanto del partido al 78, que a la postre le dio
el triunfo y el quinto lugar en la tabla de posiciones, la que hasta la
fecha anterior perteneció al Águila.
En los reclamos, Jorge Wagner fue amonestado. Minutos más tarde,
al 81, el volante salió expulsado al ganarse la segunda amarilla
por un empujón.
El Águila ya no pudo reaccionar. No tenía con qué.
Apenas lograron un tibio disparo de cabeza de Álex Erazo sobre
el final, en un contragolpe que murió en las manos del meta.
El Firpo incluso tuvo para sellar el partido. José Salamanca perdió
el balón en el medio, sobre tiempo de descuento, y Pedrozo le dio
el balón a Chepe, quien, ante la salida de Santos Rivera, intentó
una vaselina, pero el tiro le salió a un metro de la portería.
Era todo del duelo de oriente: Firpo y Águila quedaron empatados
en 11 triunfos cada uno.
Caímos gracias a un gol polémico
Lisandro Pohl, presidente del Águila, fue quien criticó
más fuerte al árbitro Nery Zepeda por la jugada del gol.
Para el pope, Firpo les ganó con un gol polémico.
El árbitro nos afectó, nos dejó una tarde sin sabor.
Pero no terminó ahí: Espero que los réferis
reciban más capacitaciones, sobre todo con la modicación
de la regla del fuera de juego, que sean más colegiados, más
prudentes, para que no afecten a los equipos. Espero que el ente encargado
esté más pendiente, porque así como nos pasó
hoy (ayer) le puede pasar a cualquier equipo.
El problema se armó cuando Chepe puso el tanto y el
línea William Torres avaló. Entonces, Jorge Wagner, Fabio
Ulloa, Álex Erazo, y el utilero, Rori Figarán, fueron a
reclamarle.
El línea buscó a los agentes para resguardarse, pero todo
quedó en reclamos y tarjetas amarillas para Erazo y Wagner, y la
expulsión del utilero.
Todo pasó mientras la seguridad buscaba dar protección al
árbitro, porque la gente del sector de sombra comenzó a
lanzar bolsas con agua y cerveza.
El técnico, Vladan Vicevic, lo tomó con más serenidad.
Firpo aprovechó el error de nosotros en la zona baja, y se
dio esta polémica en la que perdieron el control. Yo no te podré
explicar si fue fuera de lugar o no, tendremos quer ver la repetición¨,
dijo prudente.
Agregó que no tuvimos suerte, tuvimos opciones, no las aprovechamos.
Esperamos que en la próxima logremos un buen resultado contra Chalatenango
en casa, dijo.
Por su parte, Wagner, quien antes de la expulsión fue uno de los
mejores hombres del Águila, estaba descontrolado después
del partido. Los labios le temblaban y no quería dar detalles en
ese momento, dijo. De repente, sólo se limitó a mencionar
que estoy molesto con el árbitro, lo considero injusto. No
quiero decir más, mientras era consolado por Ludwin Meraz
en las gradas, de quien entre semana trascendió que ya no cuenta
para la directiva y el cuerpo técnico para esta temporada.

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