elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Salvadoreños entre víctimas

Relatos. Luego de la devastación dejada por el fenómeno natural, son muchos los compatriotas que comparten sus experiencias vividas durante y después del huracán


Publicada 6 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy

Pronóstico. Se prevé que el nivel del agua en las calles de Nueva Orleans persista algunas semanas más. Fotos EDH/AP


elsalvador.com/Agencias
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Luego de los embates del Huracán Katrina y restablecidas las comunicaciones con algunos sectores de Nueva Orleans, comenzaron a llegar noticias de connacionales que vivieron en carne propia la desgracia.

Las historias son muchas así como las pérdidas humanas y materiales sufridas.
El panorama es desalentador, sobre todo para aquellos que dejaron su patria, en busca de una mejor vida y ahora se encuentran desprovistos de lo básico para sobrevivir.

En Nueva Orleans residían unos 9,600 salvadoreños, quienes a pesar de preservar sus vidas ahora viven en la incertidumbre de lo que les depara el destino.

Algunos han corrido con suerte, recibieron ayuda para ser evacuados a otros estados y hasta tienen la posibilidad de costear habitaciones de hoteles.

Unos más que gracias a sus récords académicos lograron becas de estudios para especializarse en universidades estadounidenses.

Retorno. Muchos vuelven para constatar los daños. Fotos EDH/AP

Hasta elsalvador.com llegaron las breves historias de dos compatriotas becarias, quienes cursaban estudios en la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans.

Cada una ofrece un relato distinto del otro, aunque los temas de miedo, zozobra e impotencia se evidencian en ambos.

Las historias de estas connacionales se suman a las otras más publicadas en El Diario de Hoy, desde que se registraron las inundaciones.

Salvadoreños residentes dentro de las fronteras patrias, también se expresan inquietos por lo que haya podido ocurrir con sus familiares en la zona afectada.

Las historias de las becarias y los mensajes electrónicos (ver en notas aparte) surgen en los momentos en que El Salvador y los otros países del área buscan apoyar a sus connacionales.

Solidaridad


Los presidentes centroamericanos tras solidarizarse con el pueblo estadounidense por los estragos causados por “Katrina” solicitaron que se atienda a todos los damnificados sin menoscabo de su situación migratoria.

Los mandatarios, que se reunieron de urgencia en Managua para brindar apoyo político a su homólogo nicaragüense, Enrique Bolaños, que afronta una crisis institucional, indicaron que no debe haber ningún tipo de discriminación en los Estados Unidos para con los indocumentados afectados por el huracán.

“Solicitamos que ante esta difícil situación los damnificados de esta catástrofe natural sean atendidos sin menoscabo de su condición migratoria”, dice una declaración de dos puntos que fue leída por Bolaños.

Daños. Las pérdidas materiales son enormes. Fotos EDH/AP

A la cumbre asistieron los presidentes de Costa Rica, Abel Pacheco; Honduras, Ricardo Maduro; El Salvador, Elías Antonio Saca y de Guatemala, Óscar Berger.
También participaron delegados de los gobiernos de Panamá, República Dominicana y Belice.

“Llevaré a la ciudad dentro del corazón”

Soy Carolina Lazo Interiano, abogada. Fui a Tulane University, Nueva Orleans, a estudiar una maestría en Derecho Ambiental, estudios que se harían realidad gracias al patrocinio del programa Fulbright y la oficina de estado del Gobierno.

El 21 de julio partí de San Salvador hacia Nueva Orleans. La noche del 26 de agosto comenzaron las noticias sobre un huracán que se acercaba a golpear áreas centrales de los campos petroleros.

Nadie sabía con certeza que tan grave podría llegar a ser y no estaba muy segura de cómo reaccionar. Con una amiga de Panamá y otro compañero de Alemania, rentamos un carro y el sábado 27 de agosto salimos de Nueva Orleans, sólo con lo más básico para estar unos días en Jackson, Misisipi.

Cuando el huracán llegó vimos escenas inimaginables. Las horas transcurrían y la situación empeoraba. Mientras tanto, todos nos encontrábamos ante una situación desconocida.

El tiempo transcurría sin traer buenas noticias… Lo único que nos consolaba era poder estar en comunicación constante con nuestras familias por diferentes medios, y el apoyo que nos prestábamos entre nosotros mismos.

Mi maestría la alcanzaré en otra universidad, pero en el corazón siempre voy a llevar a Nueva Orleans y toda su gente amable y alegre.

“Pese a todo, somos realmente afortunados”

Soy Ana Elena Chévez y llegué a la Universidad de Tulane para estudiar un postgrado en Medicina. El grupo de estudiantes internacionales que estábamos en el campus fuimos realmente afortunados. Nos evacuaron de los apartamentos de la universidad el día sábado, antes de la inundación, hacia la Universidad de Jackson State, en Misisipi (JSU).

Vigilan. Militares recorren las zonas afectadas. Fotos EDH/AP

Digo “fuimos afortunados”, pues sin la ayuda de la universidad, hubiese sido imposible salir por nuestros propios medios.

El edificio de apartamentos de la Residencia Médica, donde había rentado un apartamento, está a una cuadra de Canal Street y a cuatro cuadras del Frech Quater.

Nuestra evacuación fue coordinada por el Decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Tulane.

Junto a otros 550 estudiantes, fuimos ubicados en el Gimnasio de JSU. Durante cuatro días, compartimos incomodidades, pero también eso contribuyó mucho a construir fuertes lazos de amistad.

Debido a que Misisipi fue también afectado y la JSU estaba sin luz y agua, fuimos nuevamente evacuados hacia Atlanta, Georgia.

Actualmente estamos en el Hotel de la Universidad de Georgia Tech, y la Universidad de Emory está tratando de incluirnos en algunos cursos, a fin de no perder este semestre. Nos ayudan con los gastos.

Mensajes de ciberlectores
Una tragedia nacional

- Mi hermana Aracely Trujillo tiene a
sus cuñados y cuñadas desaparecidos,
solamente ha aparecido uno de ellos en un refugio. Estoy lejos de Nueva Orleans, pero aún aquí se siente el impacto de la tragedia.
Olinda Trujillo
Los Ángeles
La gente está desesperada

- No viví la tragedia en carne propia, pero vivo en Houston hace 14 años, la ciudad
que más apoyo ha dado a los damnificados. Es triste lo que se ve acá, la gente está
desesperada y la ayuda no es suficiente.
Merci de Villalta
Houston, Texas
Sin saber de nuestra casa

- Vivo en Mobile, Alabama, y mis primos, Fernando Roque Aristondo y Élfego Roque viven en New Orleans. Todos pasaron el huracán aquí en Mobile y estamos bien, pero sin saber sobre las casas en New Orleans.
ricardo bernal
Alabama
Compatriota solidaria

- No tengo familiares en Nueva Orleans, pero es triste la situación que está viviendo la gente. Da mucha pena que el Gobierno de Estados Unidos se preocupe por mandar dinero a Iraq y tardar mucho para ayudar a estas personas.
Beatriz Rodríguez
Los Ángeles
Sin comunicación con amiga

- Mi mejor amiga, cuyo nombre es Addie Verónica Alexis Villavasso, vivía en New
Orleans. Tengo bastante de no saber de
ella. Con este desastre, quisiera poder
comunicarme con ella como fuera.
Agustina Ramírez
El Salvador




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


elsalvador.com WWW