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Palabras
Hermano Toby: ¿Dónde están las cadenas?

Cuando el reverendo Edgardo López Beltrán fue dejado libre por un delito migratorio, extendió sus brazos ante su congregación, expresando conmocionado: “Sí. Fui antes encadenado, pero… ¿dónde están hoy las cadenas?”.

Publicada 6 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

El líder bautista había sido instrumento del Padre, para enviar un mensaje a este pueblo: Cristo es quien rompe las cadenas del alma humana. Los fríos e inhumanos herrajes que nos atan a este mundo transitorio de ilusión, miseria, dolor y vanidad.

Ni la cultura ni la vasta erudición ni la psiquiatría moderna liberan el corazón del hombre como lo hace la verdad divina. La milenaria espada de luz que nos desata de este mundo temporal e ilusorio, a fin de que el alma pueda volar como un pajarillo en los confines del inmenso mar.

Porque más allá del Cristo histórico de las antiguas sinagogas clandestinas de Palestina, está el Cristo universal. Aquel que trasciende sectas, cleros y denominaciones. El mismo que soltará las antiguas ataduras de esta desterrada civilización, en el nuevo orden del cristianismo cósmico, que adviene en el mundo.

El reverendo Beltrán, “hermano Toby”, tenía que vivir la voluntad divina de su cautiverio, a fin de demostrarnos quién es el Señor rompedor de grilletes y eslabones que aprisionan al ser humano.
(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a Día
Ante corrupción

En esto de la corrupción, los pueblos tienen que estar vigentes y recoger pruebas de enriquecimientos ilícitos. O como los malos de las películas del Viejo Oeste, hay que dormir con un ojo abierto, nunca bajar la guardia.

También sucede que todos ven cómo hay funcionarios que pasan a mejor vida de la noche a la mañana, pero no se puede hacer nada, sea por indiferencia de las autoridades, sea por la habilidad del pícaro en tapar sus rastros.

Anda es un caso ejemplarizante, pero hay todavía peores que “duermen el sueño de los justos”, como el del basurero modelo de las alcaldías efemelenistas del Gran San Salvador.

Hasta el momento, como ejemplo, el ex alcalde Héctor Silva no ha dicho dónde está el dinero que se sacó a los contribuyentes para la “planta de transferencia”; tampoco se sabe cómo se manejan los ingresos del basurero, ni se aclara a quiénes ni cómo se paga.

Por los saqueos, las malversaciones y la incapacidad, las alcaldías efemelenistas están todas en la bancarrota y no han hecho obras de beneficio de ninguna clase.


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