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Un pez enorme, pero ¿hay más grandes?

Misterio. Nadie sabe realmente cuál es la especie de pez más grande que merodea bajo las aguas del Mekong o el Amazonas o el Yangtzé o el Congo o el Colorado, o el Lago Baikal.


Publicada 4 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

Insólito. El enorme Pez Gato atrapado en el Río Mekong, cerca de Hat Khrai, en Tailandia, medía nueve pies de largo y pesaba 646 libras. Fue atrapado el 11 de mayo de 2005. Foto / The New York Times

The New York Times
Seth Mydans
HAT KHRAI, Tailandia –
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

El enorme pez se anunció con cuatro golpazos con la cola, azotándose contra la red que lo había atrapado en las aguas café claro del Río Mekong.

Era un bagre raro y enorme, del tamaño de un oso pardo, y se necesitó una hora para que cinco pescadores lo sacaran y 10 hombres para cargarlo cuando llegaron a esta remota aldea en el norte de Tailandia.

Sólo después de que habían cortado en pedazos su presa y la habían vendido, se dieron cuenta de lo especial que era. De nueve pies de largo y 646 libras de peso, es posible que sea el pez de agua dulce más grande que se haya registrado alguna vez.

Sin embargo, en uno de los misterios más sorprendentes del mundo, nadie sabe realmente cuál es la especie de pez más grande que merodea bajo las aguas del Mekong o el Amazonas o el Yangtzé o el congo o el Colorado, o el Lago Baikal.

Cuando atraparon el bagre gigante en mayo, Zeb S. Hogan, un biólogo, se apresuró a llegar a esta aldea. Era su primer trofeo en un proyecto para identificar y estudiar los peces de agua dulce más grandes del mundo con la esperanza de disminuir su extinción.

Patrocinado por la National Geographic Society y por el Fondo Mundial para la Vida Silvestre, Hogan se ha embarcado en una expedición de 18 meses que lo llevará por cinco continentes y más de una docena de ríos. “Supongo que es como buscar a pie grande”, indicó.

Es posible que algunas especies ya sean demasiado raras para estudiarlas. Hogan empezó su búsqueda en el Mekong, que dijo tiene siete especies de peces gigantes, más que ningún otro río, junto con al menos otras 750 especies. Todas están amenazadas –como los peces de río en todo el mundo– por la pesca excesiva, la contaminación y el desarrollo, incluidos importantes proyectos de presas.

Es posible que el bagre gigante del Mekong (Pangasianodon gigas) sea la primera en desaparecer, aseveró. Los pocos que quedan, sólo se han detectado en la parte central de Camboya y en esta área, justo debajo del Triángulo Dorado, donde se unen Tailandia, Laos y Myanmar.

Hasta ahora, aseguró Hogan, nadie ha planteado una reivindicación creíble que supere el trofeo de este año. Es cinco veces el tamaño del bagre gigante más grande registrado en Estados Unidos, uno de 121 libras del Río Misisipi que también fue atrapado en mayo.

Las especies candidatas deben crecer a por los menos 200 libras o mayores a seis pies; criaturas como esturiones, pulmonados, catanes, rayas venenosas, carpas, salmones, percas y peces espátula. Hogan ya tiene una colección de historias no confirmadas sobre bagres de 10 pies en Bulgaria, rayas venenosas de más de 10,000 libras en el sureste asiático y arapaimas de 15 pies en el Amazonas.

Aun cuando la gente dice que el arapaima es el pez de agua dulce más grande, Hogan dice que no existe ningún registro confiable de alguno de más de 450 libras, y con seguridad ninguno de más de 650 libras.

El tiene sus propios candidatos: el pez espátula chino del Yangtzé y la raya venenosa gigante aquí en el Mekong.

“Vi una raya venenosa en Camboya en 2003 que medía 4.13 metros de largo”, afirmó, o cerca de 13 pies y medio. “Ese pez pudo haber sido, pero no pudimos pesarlo. Era demasiado grande”.

Cuando en Camboya empezó a esparcir el rumor de que buscaba peces gigantes, detalló Hogan, era la raya venenosa la que tenía en mente. “Pensé que la primera semana iba a recibir 50 llamadas telefónicas, pero nadie nos contactó”, dijo. “Así es que son más raros de lo que pensé”.

Los bagres gigantes han ido desapareciendo con rapidez, de más de 60 que se atrapaban al año aquí a principios de los años de 1990 a un puñado aislado. La escasez coincide con la terminación de la primera de una serie de presas que se están construyendo río arriba, en la parte sur de China.

“La construcción de las presas y que pongan explosivos en los rápidos han cambiado el hábitat y la corriente del río”, explicó Boonluen Chinarath de 58 años, jefe de una aldea en Hat Khrai, quien aseveró que atrapó a algo así como 100 bagres gigantes en su larga carrera como pescador.

El pez enorme que se atrapó más recientemente fue uno de sólo tres bagres gigantes atrapados en Tailandia este año. Antes de salir el 1 de mayo, uno de los hombres que lo atraparon, Thirayuth Panthayom de 29 años se aseguró de que la suerte estuviera de su lado. Dijo que rezó en el templo del dios del bagre y le rogó a su embarcación que lo ayudara: “Por favor, señorita embarcación, permite que atrape algo hoy y sacrificaré un pollo en tu honor”.

Indicó que había estado fuera sólo 15 minutos cuando vio el pez golpear el agua cuatro veces con la cola: “¡Pam! ¡Pam! ¡Pam! ¡Pam!”. A su tripulación le llevó una hora sacarlo.

Su padre, como propietario del barco, ganó casi dos mil dólares por el pez que compró la asociación de pescadores de la aldea, una fortuna en la Tailandia rural. Thirayuth, al igual que los otros cuatro miembros de la tripulación, obtuvo 175 dólares, que según dijo regresó de inmediato a su padre.

Como lo requiere su permiso para pescar este bagre en peligro de extinción, a su vez, la asociación de la aldea lo vendió al Departamento de Pesca, que extrae los óvulos y el esperma como parte de un programa de cría en cautiverio.

El pescado enorme fue devuelto a los pescadores, quienes lo cortaron en filetes gigantescos y lo vendieron.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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