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El Salvador en perspectiva
Reformas a las Naciones Unidas

Se ha llegado a la conclusión de que los países en desarrollo deben mantener un clima favorable y aceptar abrir sus puertas a las inversiones extranjeras, para lograr el crecimiento de sus economías.

Publicada 4 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

Mario Rosenthal*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

En 1945 los representantes de 50 naciones se reunieron en San Francisco y suscribieron la Carta de las Naciones Unidas.

La carnicería de la Segunda Guerra Mundial estaba recién pasada y los países que habían vencido a los agresores —Alemania, Italia y Japón—, habían preparado un plan para fundar una organización para ayudar a mantener la paz en la Tierra.

Este mes, septiembre de 2005, 60 años después de la fundación, se reunirán los 175 representantes de los países que ahora conforman la organización para reformarla, se puede decir claramente, porque no se ha logrado mucho en la persecución de los dos propósitos originales que se proponían: ayudar a mantener la paz y evitar que se repitiera el desastre y matanza de la Segunda Guerra Mundial y elevar el nivel de vida, reducir la pobreza y fomentar el respeto universal de la dignidad humana.

Si parece poco lo logrado en los 60 años que han transcurrido desde la fundación de la ONU, hay que recordar que ese lapso sólo es un pestañear cuando se compara con los millones de años que han pasado para que el hombre alcanzara el grado de civilización que ahora tenemos.

Históricamente esos adelantos no han venido por tratados ni consenso, aunque la Guerra Civil de Estados Unidos (1860/1865), sí formalizó la abolición de la esclavitud en ese país y dio el ejemplo a muchas otras naciones. La mayor parte de los adelantos humanitarios legales logrados ha venido por un proceso de desarrollo dentro de las culturas.

La reunión de que hablamos originalmente fue organizada para un repaso de lo logrado por la cumbre Milenio 2000, que establecía ciertas metas para el progreso humanitario, social y político que se habían aprobado para el año 2015.

Aprovechando la ocasión, Estados Unidos ha preparado y distribuido entre todos los participantes un extenso documento que contiene las reformas que propone al documento aprobado en 2000, que establecieron las metas pactadas para el desarrollo en 2015, que incluyen los muy loables objetivos de reducir a la mitad la pobreza extrema en todo el mundo, lograr que todos los habitantes tengan educación primaria, y otros beneficios a más tardar en el año 2015, además de recomendar que los países ricos destinen por lo menos el 0.7% de su Producto Doméstico Interno a la ayuda internacional. Estados Unidos pide 750 cambios al documento.

Un cambio que pide Estados Unidos, que afectaría profundamente los destinos del tercer mundo y las economías en desarrollo, se debe a que los países ricos se han dado cuenta, aunque tardíamente, de que los cientos de billones de dólares donados a través de las últimas décadas del Siglo XX y los primeros del Siglo XXI, para aliviar la pobreza en el mundo, han sido desperdiciados porque han fracasado en sus objetivos y sin duda por eso propone eliminar la obligación de dedicar un porcentaje de su PDI a la ayuda extranjera, pero siempre manteniendo una cantidad adecuada.

Se ha llegado a la conclusión de que los países en desarrollo deben mantener un clima favorable y aceptar abrir sus puertas a las inversiones extranjeras, para lograr el crecimiento de sus economías y canalizar sus inversiones a actividades productivas y no a obras muertas ni al comercio interno. Sobre todo, combatiendo la corrupción, que es el peor mal de los países del tercer mundo y de los en desarrollo.

Estados Unidos recomienda que se modere la obligación contenida en la versión original del documento “de actuar para proteger” a los habitantes de países que sufren violaciones de derechos humanos y dictaduras sangrientas.

El cónclave del Milenio 2000 no afectará la ocupación de Iraq por EE.UU. y sus aliados, pero ignoramos qué pasará en el futuro.

*Escritor y columnista de El Diario de Hoy.


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