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Sabas declarado culpable

Decisión. Fue condenado a purgar cuatro años con seis meses de cárcel. La Fiscalía pidió penas mínimas


Publicada 2 de septiembre 2005 , El Diario de Hoy

Confiado. Sabas David Arias junto a sus defensores públicos Pedro Almendáriz y Humberto Polanco. Foto EDH/Lissette Lemus

Jaime García
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

El lanchero Sabas David Arias se declaró culpable ayer de haber participado en el trasiego en Centroamérica de 36 toneladas de cocaína, entre 1999 y el 2000, junto al ex diputado William Eliú Martínez, condenado por narcotráfico en los Estados Unidos.

Tres jueces del Tribunal de Sentencia de Zacatecoluca, La Paz, condenaron a Sabas a purgar cuatro años con seis meses de prisión por haber cometido comercio, tráfico y almacenamiento ilícito de drogas y asociaciones ilícitas en perjuicio de la salud pública. Por el primer delito se le impusieron dos años con seis meses, y por el segundo, dos años.

Juicio en tiempo
Sabas llegó escoltado por agentes de la Unidad Táctica Operativa.
9:00 a.m.
La llegada.
El imputado fue llevado
al tribunal bajo estrictas medidas de seguridad. .
10:30 a.m.
El inicio. Al lanchero le quitaron las esposas y el chaleco antibalas al
comenzar la audiencia.
1:50 p.m.
Finaliza. Los jueces dieron un receso de diez minutos para iniciar los alegatos finales.
2:40 p.m.
El fallo. El Juzgado
de Sentencia de Zacatecoluca emitió el veredicto condenatorio.

En el fallo, emitido a las 2:40 p.m., los juzgadores manifestaron que habían determinado que el acusado participó en seis desembarcos de cocaína en altamar y que colaboró en el traslado de los estupefacientes.

Sin embargo, reiteraron que el hecho de que Sabas haya colaborado con las autoridades delatando a otros partícipes en el narcotráfico le valió para que se le impusieran penas mínimas contempladas en la Ley Reguladora de las Actividades Relativas a las Drogas.

Testificó

El juez presidente del tribunal, Rafael Castro, interrogó a Sabas si iba a declararse culpable, a lo que respondió que sí y de inmediato se le dio la palabra.

“Pido perdón a los jueces, a los fiscales, a los defensores y a toda la sociedad”, fueron sus primeras palabras. Detalló que conoció a Eliú en 1998 cuando era empleado de mantenimiento de motores fuera de borda de un club de pesca. Un socio le pidió que le buscara un comprador para una lancha tiburonera. El comprador era William Eliú Martínez, quien posteriormente le pidió que trabajara para él y que necesitaba modificar la lancha.

Consulta . El defensor Pedro Almendáriz con el lanchero.Foto EDH/Lissette Lemus

Agregó que la lancha fue modificada y se le instalaron potentes motores y tanques para gasolina con capacidad para 350 galones. Indicó que Eliú adquirió otras dos lanchas tiburoneras que fueron modificadas en forma similar y fueron nombradas como Pamela I, II y III.

Según el empleado, Eliú le ordenaba que lo acompañara a pescar en altamar. Fueron varias veces hasta que un día le dijo que harían otra pesca pero que él no iría.

Cuando se aproximaban al lugar vieron venir un barco con bandera peruana. De él descendió un hombre alto y moreno quien, junto a otros sujetos, trasladó unos 35 sacos. Añadió que los
sacos fueron llevados al rancho Cuatro Vientos, en donde estaba Eliú.

“En ese momento no sabía que habíamos llevado, pero me ordenaron que lavara la lancha y que no dejara rastros”, dijo Sabas.

Detalló que en febrero de 2000 hicieron una similar operación sólo que en esta ocasión llegó una lancha al punto de encuentro y cuatro hombres les pasaron otros 33 sacos. Eliú operaba un radio para comunicarse con ellos desde Cuatro Vientos. Otto Herrera participaba en los desembarcos, según dijo Sabas.

Indicó que en el tercer viaje a altamar no quería acompañarlos, pero que Eliú le advirtió que si cualquier persona se daba cuenta de lo que pasaba corría peligro él y su familia.

Ante esto dijo que decidió acompañarlos al desembarco. En mayo de ese mismo año realizaron otro viaje a altamar y con las mismas personas. Esa vez fueron 34 sacos, según aseguró ante el tribunal.

Sabotaje

Cuando se iba a dar el cuarto desembarco Sabas decidió retirarse de las actividades de Eliú, por lo que aseguró que estrelló una lancha contra un muro y la dejó inservible con el fin de que fuera despedido.

Precaución. El reo llegó a la diligencia protegido con un chaleco antibalas. Foto EDH/Lissette Lemus

Pero no ocurrió así y lo que consiguió fue que Eliú le disparara cerca de los pies y no le pagara el cuarto desembarco ni el quinto.

En el quinto desembarco la droga fue ocultada con estiércol. Para cuando se hace el sexto desembarco, Sabas dijo que decidió denunciar el hecho al Sistema de Emergencia 911.

Aseguró que cuando una de las lanchas era llevada a otro rancho fue interceptada por la policía y decomisada. Sin embargo dijo que el caso no pasó a más.

Debido a que no vio avances de la policía, el martes 11 de mayo a las 6:30 a.m. acudió a la Fiscalía para entregarse y contar lo que sabía.

“He actuado como pocas personas. No pretendo con ello decir que no hice mal”, dijo entre sollozos y tomó asiento.


Lanchero declararía en contra de más acusados

El fiscal Óscar Carbajal informó durante el juicio que Sabas David Arias seguirá colaborando con las autoridades de los Estados Unidos ya que eventualmente podría testificar en contra de otras personas involucradas en el mismo caso, por lo que su condena debía ser benévola.

William Eliú Martínez
Fue diputado del Partido de Acción Nacional (PAN). Las autoridades de Estados Unidos lo extraditaron desde Panamá para enjuiciarlo por cargos de narcotráfico internacional por Centroamérica. Fue condenado.
Otto Herrera
La Fiscalía lo involucra en el trasiego de la droga. El Salvador lo ha reclamado para procesarlo por narcotráfico. Estados Unidos,
Guatemala y México también
quieren arrestarlo y hacerle juicio.

Estados Unidos, México y El Salvador han reclamado la captura y extradición del guatemalteco Otto Herrera, quien se fugó de un penal mexicano.

Las autoridades estadounidenses quieren sentarlo en el banquillo de los acusados por cargos de narcotráfico al haber supuestamente participado en la organización liderada por el ex diputado del Partido Acción Nacional (PAN), William Eliú Martínez.

El 27 de julio Eliú fue declarado culpable por un tribunal de los Estados Unidos gracias a la declaración rendida por Sabas como testigo clave. El lanchero reveló detalles de las operaciones de narcotráfico.

La DEA mandó un avión a El Salvador para trasladar bajo una estricta seguridad al lanchero para que participara en el juicio contra el ex parlamentario en Washington.

El trato

Antes de la diligencia Sabas manifestó ante periodistas que había confesado sus delitos en el juicio porque tenía un trato con la Fiscalía de Estados Unidos.

“Basándome en acuerdos que tenemos entre yo y la Fiscalía de El Salvador y de Estados Unidos me voy a declarar culpable”, enfatizó.

Añadió que con el Ministerio Público tuvo el acuerdo de que se le impondría la pena mínima.
“Así como he sido responsable en mis acciones seré responsable en lo que la ley me dicte”, dijo.

Sabas indicó que hay compromisos con los Estados Unidos de brindarle protección a él y a su familia.

“He tratado de reincidirme (reivindicarse) por los daños que he causado a mi país y por ello viajé a Estados Unidos”, agregó.

“Espero que tomen en cuenta todo”, dijo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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