elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Televisión que salta de la pantalla

En el futuro. Las primeras pantallas de computadora con 3-D natural podrían estar disponibles para el próximo año por $10,000. Precios bajarán a medida que se produzcan


Publicada 1 de septiembre 2005, El Diario de Hoy

Michael Krantz
The New York Times
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

En un laboratorio de óptica indescriptible, en un anónimo parque de oficinas de California, los programadores de fotones de Luz Profunda me muestran el futuro de los medios de comunicación.

El objeto de su afecto es una pequeña pantalla en la que un gladiador animado estrella su cimitarra con un monstruo cornudo en un coliseo. Pero esta no es una imagen plana de caricatura: es un espacio en tercera dimensión, y los combatientes giran uno en torno al otro a unas pulgadas de mis ojos, tan convincentemente que siento cosquillas en la mano por agarrarlos... y no estoy usando esos voluminosos lentes de cartón rojo y azul. Observo una imagen tridimensional a simple vista. Mi anfitrión, el cofundador de Luz Profunda, Dan Mapes, salta sobre sus talones, riendo regocijado. “Es bueno, ¿o no?”.

Sí, es bueno

Los aparatos de televisión ordinarios ofrecen 500 líneas de resolución. La mayoría de las pantallas de alta resolución llegan a 1,050. La HD3D tiene 1,280 líneas y más, lo que significa una mejor calidad que cualquier aparato de televisión en la actualidad, todo en una convincente impresión de la tercera dimensión. Y esta es la parte realmente buena de la nueva pantalla, que Luz Profunda planea presentar durante el Espectáculo de Electrónicos de Consumo, en Las Vegas: Múltiples “hojas” de video permiten que una pantalla muestre distintos programas a distintos televidentes, al mismo tiempo.

Imaginen lo que podrían hacer en su sala. Sus niños se tienden en el suelo, derrumbando felizmente los muros virtuales de Quake 3-D, mientras uno se sienta en el sillón para mirar las noticias y la esposa a mi lado habla con sus amigos en una sala de pláticas virtual, todo en la misma televisión, al mismo tiempo, todo en 3-D. Si nos inclinamos un poco a la derecha el más reciente informe de la bolsa de valores se convierte en una charla con la pareja que vino a cenar la otra noche; si me inclino hacia el otro lado, mi hijo está matando a un zombi. Y algo similar ocurre en la casa del vecino. Y a medio mundo de distancia.

Ciertamente, existen muchos obstáculos técnicos y financieros entre los pioneros de la tercera dimensión y el futuro de sus febriles imaginaciones. Pero Mapes cree que Luz Profunda tiene una buena tendencia a su favor: la evolución de la humanidad hacia representaciones cada vez más sofisticadas de la realidad.

Vemos el mundo en tres dimensiones, pero durante la mayor parte de nuestra historia, solamente hemos podido representarlo en dos. Hasta hace poco, nadie había ofrecido una mejor solución a este problema que los estorbosos lentes. Cuando el Explorador envió imágenes de Marte, los científicos de la NASA las estudiaron usando los mismos lentes que usó el público en los cines para mirar “Llegó del espacio”.

Dentro de los ámbitos de la industria, esto ha ido cambiando, mientras lo que se conoce como imágenes estereoscópicas se convertían en un gran negocio que implicaba desde investigadores de nuevos fármacos que creaban un mapa molecular hasta diseñadores de automóviles que construían la nueva camioneta para el próximo año. No obstante, culturalmente, sigue siendo una novedad, constreñida al ocasional juego de parque de diversiones o la película de Imax.

Pero la constante revolución de la alta tecnología lleva finalmente el entretenimiento a la siguiente etapa. Sharp ha vendido tres millones de teléfonos celulares en 3-D en Japón, desde 2003, y lanzó recientemente una computadora portátil que cambia entre vistas en dos y tres dimensiones. El Gobierno surcoreano anunció un ambicioso proyecto “3-D Visión 2010”, para hacer de la televisión estereoscópica el estándar mundial dentro de cinco años.

El Lanzarote de la tercera dimensión podría ser un profesor de la Universidad de Cambride, llamado Adrián Travis. En el otoño de 1986, cuando era un estudiante obsesionado con la óptica, Travis tuvo una idea que llamó proceso múltiple del tiempo. Supongamos que hacemos pasar una imagen por un lente y abrimos un obturador cuando salga, para guiar la imagen en un ángulo preciso. Y supongamos que se pudiera hacer lo mismo con 30 imágenes por segundo a través de cada uno de 10 ángulos. Como si desplegáramos una baraja, transmitiríamos 10 ángulos de nuestra imagen tan rápidamente que, sin importar dónde se encuentre el espectador en relación con la pantalla, cada uno de sus ojos ve su propio ángulo de video en vivo. Y hélo aquí: 3-D natural.

Las primeras pantallas de computadora con 3-D natural podrían estar disponibles para el próximo año por 10,000 dólares. Los precios podrían disminuir cuando la tecnología sea producida en forma masiva. Desde luego, todo esto depende en gran medida del grado en que Luz Profunda encuentre fabricantes dispuestos a obtener la licencia de su tecnología (aunque ellos mismos producen monitores de computadora 3-D).

Para que la tercera dimensión tenga un gran impacto, el primer indicio provendría, paradójicamente de los cines. La industria fílmica ha realizado a últimas fechas sus propios experimentos: el invierno pasado, por ejemplo, dos por ciento de las pantallas que proyectaron la película animada de Tom Hanks, “Expreso Polar”, lo hicieron en Miramax 3-D. Disney planea presentar “Pollitos en fuga” con tecnología en 3-D en 100 pantallas, este otoño.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




elsalvador.com WWW