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Nombre: Herbert Tobar Data: 18 de abril de 1984
Padre: Herbert Tobar Madre: Roxana Ulloa de Tobar
Hermano: Juan Diego Tobar Estudios: Segundo año de Mercadeo
y Publicidad Foto EDH |
Tomás Romero
El
Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Forma parte de una generación de nuevos jinetes que buscan sobresalir
en un deporte que aunque no lo parece, necesita entrega y dedicación.
Comenzó a competir formalmente a los 11 años, ahora, con
21, tiene diez de mantenerse activo en el ecuestre.
¿Qué te motivó a incursionar en este deporte?
Fue mi papá, porque desde pequeño montaba. Teníamos
una finca y montaba, pero un tío, Jorge Dárdano, abrió
una escuela en Planes de Renderos, Las Tres Marías, le habló
a mi papá y fui.
¿Qué te atrae de montar?
Todos los que montamos nos desestresamos al hacerlo, dicen que los
caballos tiran buenas vibras, igual que los delfines, ahí se nos
van las penas.
¿Por qué te gustó el salto?
Al segundo día de estar en la escuela me pusieron a saltar
a caballo, lo hice y me fascinó, es la misma sensación que
debe sentir el motocrossista, aunque ellos se elevan más, es bien
sabroso, me empezó a gustar.
¿Has participado en otro tipo de pruebas?
He participado también en cross country, que es una prueba
de obstáculos, lo hice sólo una vez y gané en Las
Tres Marías, y de ahí sólo en salto.
¿Cuándo comenzaste a competir?
Comencé en la categoría preinfantil, fui campeón
en 1995, 1996 y 1997, campeón nacional e internacional también.
Después en la infantil.
¿Cuál es tu mejor recuerdo de esa época?
Cuando competía en categoría infantil fui a comprar una
yegua que llamé Pica Pica, y con ella hice historia. Había
un mundial en Monterrey, México, quedé tercero en la general,
por milésimas de segundo y dos faltas. Nadie en Centroamérica
lo había conseguido entonces, hoy ya lo hicieron, pero yo fui el
primero. Una semana después fui a Guatemala a ganar el Internacional,
contra Panamá, Estados Unidos, estaba bien orgulloso por el logro
que había obtenido, ni yo lo podía creer, me pellizcaba,
pensé que era un sueño.
¿Quién te bautizó como chino?
El apodo de Chino me lo puso un tío, Ricardo Sosa, porque de
pequeño no tenía muchas cejas, pero él todos les
ha puesto apodo, hasta al hijo, ahora todos me conocen como Chino, o Chino
veloz, siempre decían que tenía un tigre adentro, que le
ponía el turbo a los caballos, pero ahora lo hago con más
cabeza, no sólo por hacerlo, uno va madurando.
¿Cuál es tu pasatiempo?
Me he aficionado a los carros, a modificarlos, y quiero participar en
cuartos de milla, pero mi hobbie siempre han sido los caballos. También
me gusta ir a discotecas desde los 16 años.
¿Te preparas físicamente para montar?
Voy al gimnasio periódicamente, no fumo, no bebo, estoy en
óptimas condiciones para montar tres o cuatro caballos diarios.
¿Has recibido capacitaciones?
He recibido clínicas en Alemania, también con el mexicano
Alberto Walsh, ahora que tenemos al colombiano Gonzalo Gamboa, también
con Nelson Pessoa, un puertorriqueño, en Estados Unidos, con un
chileno que no recuerdo el nombre, y algunos otros más.
¿No tener tu caballo es una desventaja?
Si porque para saltar de 1.20 para arriba ya se necesita el caballo
propio, porque es una fórmula de 80 por ciento caballo y el resto
es del jinete.
¿Cuál es tu caballo preferido?
Eso como que va por etapas, en este momento la yegua Marquezza es
la que me está funcionando más, también Gentleboy,
con los dos tengo un mes, pero mi preferido, con el que que clasifiqué
en los Centroamericanos y del Caribe, y que ya no pude seguir porque se
golpeó, se llama Leonardo.
¿Consideras que hay una nueva generación de jinetes?
Ahora viene más juventud, están Rodrigo Francés,
Albino Román, Carolina Bustamante, Javier Bustamante, gente nueva
metiéndose al deporte, y gracias a Dios le estamos haciendo la
pelea a los consagrados.
¿Cómo se desarrolla el trabajo en la federación?
Gracias a Dios en la Federación todo está bien, estamos
trabajando en equipo, para los Juegos Centroamericanos. Hace cuatro años
todo muy era diferente, tal vez por el entrenador de entonces, Alberto
Wash. Habían problemas, pero ahora el entrenador colombiano nos
ha venido a ayudar moralmente, éticamente, somos más amigos
de todos, nos llevamos bien
¿Cuáles son tus metas?
Mi próxima meta son los Juegos Centroamericanos, para eso ya
nos hemos hecho pruebas físicas en el INDES, y han venido veterinarios
para ver los caballos, somos diez, jinetes, 18 binomios, sólo Javier
Bustamante y Roxana Salaverría, que van en uno.
Fui a Guatemala a ganar el Internacional, estaba bien orgulloso,
ni yo lo podía creer, me pellizcaba, pensé que era un sueño

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