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Huracán deja estela de Muerte y destrucción

Peligro. Las labores de rescate continúan. La ciudad de Nueva Orleans está completamente anegada. Temen que haya cientos de víctimas. Los guardias tratan de evitar saqueos


Publicada 31 de agosto 2005 , El Diario de Hoy

Atrapados. Muchas. residenciales quedaron
sumergidas. Sus ocupantes treparon a los techos .Fotos AP/Reuters

El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

A medida que el agua incrementaba ayer su nivel en las calles de Nueva Orleans a consecuencia del huracán Katrina, la gobernadora Kathleen Blanco dijo -conteniendo las lágrimas- que decenas de miles de personas guarecidas en un estadio y en otros refugios tendrían que ser evacuadas.

Se estima que unas 100 personas murieron en la zona de Biloxi y Gulfport, un condado de Misisipi.

“La situación es insostenible”, manifestó Blanco. “Es simplemente desgarradora”. Decenas de personas han muerto, pero el número aún no es exacto.

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A raíz de la rotura de dos diques el martes, la ciudad se estaba inundando rápidamente, indicó la gobernadora. También dijo que la falta de electricidad podría prolongarse largo tiempo. Agregó que Nueva Orleans se quedó sin agua potable debido a que la tormenta rompió una de las principales tuberías de suministro del líquido.

Se produjeron saqueos en Biloxi y Nueva Orleans, en algunos casos frente a la policía y la Guardia Nacional. En la calle Canal, la principal avenida en el distrito financiero de Nueva Orleans, los saqueadores se desplazaban con dificultad en el agua que les llegaba a la cintura y abrían las verjas de acero frente a varias tiendas de ropa y de joyería.

Rescatistas en lanchas y helicópteros buscaban el martes a sobrevivientes del huracán y trasladaban a las víctimas a refugios, cuando se comenzaba a vislumbrar la magnitud de los daños causados por la tormenta.

Devastación. Poderosas construcciones se vinieron abajo.Fotos AP/Reuters

“Estamos muy, muy preocupados de que el número de muertos sea mucho más alto”, informó Joe Spraggins, el director de defensa civil del Condado de Harrison, donde quedan Biloxi y Gulfport.

En la costa del Golfo de México, árboles caídos, postes de electricidad derribados y bloques de concreto en las calles impedían a los rescatistas llegar a las víctimas. Remolinos de agua ocultaban otros peligros.

Más de 1,600 soldados de la Guardia Nacional ayudaban con las tareas de recuperación, y la fuerza de Alabama también envió 800 de sus soldados a Misisipi.

lGeorge W. Bush
Presidente de los EE.UU.
Solidaridad
“La buena gente de Luisiana, Misisipi, Alabama y otras zonas afectadas necesita ayuda, compasión y las oraciones de sus compatriotas”


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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