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| Certificado. Carlos E. Romero recibió
en España la capacitación para formar entrenadores.
Foto EDH |
Pablo Balcáceres
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Las empresas privadas comenzaron a incrementar la oferta de asesorías,
especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
La firma Competitividad Empresarial aplicará el método denominado
Coaching, como una alternativa para las empresas que buscan optimizar
su competitividad.
El gerente general de la firma, Carlos Enrique Romero, explicó
que el esquema se basa en retar los paradigmas de los dirigentes
empresariales para obtener los objetivos que se plantean.
Según el entrevistado, el coach, o el asesor, da seguimiento a
las distintas fases de este proceso: el diagnóstico, la planificación,
la capacitación y la evaluación de los resultados. Sin
esto, no hay Coaching.
Uno de los principales requisitos y solicitudes que tienen las empresas
hoy en día es contar con asistencia técnica que los acompañe.
Eso no siempre se cumple, estimó Romero.
El empresario adquirió hace tres meses el derecho de la franquicia
para El Salvador, a la compañía mexicana Energy. Además
del Coaching, se ejercitará la práctica del Club de Negocios
y otro tipo de capacitaciones.
Romero participó en la fundación, hace seis años,
de la Fundapyme, una entidad de asesoría que apoya la organización
Fundes Internacional y la Asociación Nacional de la Empresa Privada
(ANEP).
Manifestó que Competitividad Empresarial es un nuevo aporte para
fortalecer el sistema de capacitación. En el país,
había un vacío. Los casos de éxito empresarial son
contados. Necesitamos adoptar modelos eficaces de lo que están
haciendo las empresas similares en otros países, estimó.
Los nuevos retos
El modelo parte de ampliar los criterios en las compañías.
El Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC), ejemplificó,
ha despertado tanto expectativas en favor como en contra.
Al final, el TLC viene. En vez de quedarse con el temor de que mi
empresa va a fracasar, hay que evaluar las posibilidades de reorientarla,
ver si estamos cubriendo todos los nichos de mercado, las posibles alianzas
o la asociatividad, ilustró.
Una de las posibles soluciones es la asociatividad. Ésta debe emanar
del empresario, consideró, pero aún existen barreras para
este impulso.
Sin caer en generalizaciones, el empresario salvadoreño es
muy individualista, y le da temor que le vayan a robar sus ideas, le cuesta
invertir en mejorar su competitividad. En estos momentos, el empresario
debería acudir a instituciones de apoyo, gremios como Conamype,
la Cámara de Comercio o Expro, planteó.
Aparte de esas instituciones, existen otras como Fusades, Fundapyme y
gremios como Ampes, que disponen de programas de orientación para
las pymes.
Romero espera que la filosofía del Coaching se extienda en El Salvador
y posteriormente a la región.
Para ello organizará un seminario el próximo 3 de septiembre,
en un hotel de la capital y ha dispuesto los teléfonos 2237-8801/02
y 03 para brindar información.
El Coaching sirve para toda empresa, pero en especial en cuatro
casos: para las que no saben lo que quieren; para las que saben lo que
quieren, pero no saben cómo lograrlo; las que saben qué
y cómo, pero no obtienen el resultado esperado; y las que saben,
pero no lo hacen por temor al fracaso, sostuvo.
El esquema tiene su origen en los deportes y se ha expandido en Estados
Unidos desde la década de 1990.

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