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| En el banquillo. El imputado (a la derecha) en
el tribunal con sus abogados. Foto EDH/Felipe
Ayala |
Jaime García
El
Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Roger Barberena no se inmuta al sostener que ese es su verdadero nombre
y no Asunción Avilés como la Fiscalía lo sostiene
y por lo que lo procesa por falsedad ideológica (falsa identidad).
Con ese (nombre) he estado y con ese he representado a mi país
en unas 15 o más veces como seleccionado nacional, en mundiales
centroamericanos y panamericanos. Lo he hecho como buen salvadoreño,
dijo el dirigente deportivo al salir de la audiencia preliminar (previa
al juicio) en el Juzgado 7o. de Instrucción.
Barberena estima que su imputación se ha hecho por personas que
vieron en él un competidor que quería alcanzar la dirección
de la Federación Salvadoreña de Fútbol (Fesfut).
Estuve donde se asusta, el fútbol, y ahí hay muchos
intereses, manifestó.
Los problemas de Barberena, de origen nicaragüense, comenzaron cuando,
como directivo de la Fesfut organizó un partido en enero de 2004
entre una cuestionada selección salvadoreña y la africana
selección nacional de Zimbabwe.
Tras ese escándalo, la Fiscalía investigó su nacionalización
y determinó que el directivo deportivo supuestamente usó
documentos falsos para tramitarla.
Según el Ministerio Público, el acusado vino por primera
vez al país el 17 de julio de 1967 y cuatro meses después
pidió la residencia, pero se le negó.
El 27 de enero de 1970 obtuvo la residencia y nueve meses más tarde
fue naturalizado salvadoreño.
Durante la audiencia el defensor del acusado, José Martínez,
dijo que el delito ha prescrito (caducado) porque han pasado 34 años.
El fallo de la audiencia se dará a conocer mañana.

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