 |
| Moderno. Dirigió su bote mediante un soplo,
gracias a un mecanismo especial para ella. Foto
AP |
El
Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Una ciudadana británica tetrapléjica de 33 años,
Hilary Lister, entró ayer en el libro de los récords al
atravesar el Canal de La Mancha a la vela en solitario y llegar a su destino,
el cabo Gris-Nez, en el noroeste de Francia.
La navegante, que sólo puede mover la cabeza y que había
partido de Douvres, al sur del Reino Unido, dirigió su velero,
de 7.9 metros de eslora, mediante su soplo, gracias a un mecanismo especial
construido especialmente para ella.
Su embarcación está adaptada al método de sorber
y soplar, que permite a Lister manejar las velas y el timón
sorbiendo o soplando a través de dos tubos.
Tras las seis horas de esfuerzos dedicados a recorrer los 35 kilómetros
que separan Douvres de Calais, Hilary Lister, bioquímica de profesión,
fue aclamada por los amigos que le seguían desde otros navíos
y también desde tierra.
Muy deportista antes de caer enferma y empezar a perder progresivamente
el movimiento de sus piernas y luego del resto del cuerpo, hasta sólo
poder mover hoy la cabeza, los ojos y la boca, la joven se inició
en la navegación en el año 2003, en una asociación
de ayuda a minusválidos.
Hilary Lister asegura que la pasión que siente por este deporte
dio un sentido a su vida cuando empezaba a pensar en ponerle término.
 |
| Fuerza. La distancia que tuvo que recorrer fue
de 35 km. Foto AP |
La navegación me dio nuevas esperanzas y resolución
cuando estaba en mi peor momento, dijo a la prensa.
El desafío del canal realmente salvó mi vida, y la
navegación me ha dado una sensación de libertad que pensé
que nunca volvería a ser posible, declaró.
En tierra, su existencia transcurre en una silla de ruedas o en la cama,
en su domicilio de Canterbury (sudeste), donde reside con su marido.
Superación
- Hilary Lister, de 33 años, que sólo puede mover la cabeza,
las manos y la boca,
navegó su bote, el Malin, en una las rutas marinas más ajetreadas
y traicioneras del mundo.
- En su adolescencia, le fue diagnosticada una enfermedad degenerativa,
la distrofia simpática refleja. Hace dos años empezó
a navegar para mejorar su ánimo.
- Vive con su esposo Clifford en Canterbury, en el sur de Inglaterra.

|