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Aumentan controles por lluvia

San Miguel. Las autoridades urgen a los ciudadanos a ser aseados. Varios sugieren imponer sanciones económicas a quienes ensucian las calles. Colonias pueden inundarse

Publicada 24 de agosto 2005, El Diario de Hoy

Esfuerzo. La limpieza de las cunetas y los tragantes es periódica en la ciudad. Foto EDH /JoseuÉ Bonilla


Josué Bonilla
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com


La basura que millares de ciudadanos lanzan a las calles de la cabecera departamental, es la principal, causa de que cada vez que llueve torrencialmente, se produzcan inundaciones.

Es la estimación de autoridades migueleñas que recuerdan que el domingo anterior, la lluvia alarmó a muchos vecinos quienes temían que el agua llegara al interior de sus hogares, como ocurrió en mayo.

Acciones

Los esfuerzos por hacer conciencia en los ciudadanos de la importancia de mantener aseada la ciudad no dan los resultados esperados, lamentan autoridades municipales.

El lunes, el departamento de aseo municipal distribuyó a sus trabajadores por las calles de la ciudad para limpiar tragantes y cunetas.
Según Angélica de López, gerente de servicios ciudadanos, fueron contratados cerca de 15 trabajadores para las labores.

En tres meses de impulsar estas medidas, se han invertido cerca de 11 mil 500 dólares, según detalla la informante. Esto podría reducirse considerablemente si los vecinos manejaran de forma adecuada su basura.

De no hacerlo, los problemas podrán ser catastróficos. En caso de una lluvia extremadamente fuerte y prolongada, sectores comerciales, residenciales y rurales podrían ser afectados.

Frecuente. Extensas zonas rurales son inundadas. Foto EDH /JoseuÉ Bonilla

“Si bien el sistema de tuberías no es el adecuado, con ser aseados podemos reducir los problemas”, consideró uno de los trabajadores.

Pero a ellos les impresiona la cantidad de basura, especialmente plástico, que recogen de las aceras, cunetas y alcantarillas en cualquier parte de la ciudad.

La basura, además de obstruir las tuberías, forma charcos e inmundicia en la que se desarrollan plagas de moscas, cucarachas y zancudos.
Esto, a mediano plazo, podría llevar otras dificultades a los migueleños.

Los peligros

- El comité de emergencias municipal identifica sitios de riesgo por lluvias.
- Avenida Roosevelt, así como varias colonias periféricas en la ciudad.
- Cantones La Pelota, El Cedral, El Consuelo y La Canoa.
- También la playa El Cuco y cantón Chilanguera que fueron muy afectados por la tormenta Mitch.
- La atención de las autoridades se enfoca con énfasis a los sitios indicados en caso de lluvias fuertes. Hábitos de higiene adecuados pueden reducir en gran medida los riesgos.

“En San Miguel, las vías más afectadas
son la Avenida Roosevelt y la calle Chaparrastique. Hay que tener cuidado”
German Santos
Supervisor de limpieza
“Las amenazas de tormentas mantienen en alerta al Comité
de Emergencia Departamental todo
el invierno”
Gilberto Martínez
Coordinador Coed

Se debe combatir el dengue

Los ciudadanos no quieren colaborar. Es la queja de las autoridades unionenses de Salud Pública, que tratan de reducir los riesgos de adquirir dengue.
El Sistema Básico de Salud Integral registra un 12 por ciento de índice larvario, lo que preocupa al Comité de Emergencia Departamental.

Según Héctor Aguilar, del Sibasi, de enero hasta la fecha han atendido a 150 personas sospechosas de padecer la enfermedad. Al menos 50 casos han sido confirmados, especialmente en San Alejo, Conchagua y la cabecera departamental.

Yunis Hernández, director de la Unidad de Salud del cantón Huisquil, expresa que en su sector hay hasta un 40 por ciento de índice larvario, lo que obliga a tomar medidas. Pero coincide con otros funcionarios en que los esfuerzos por fumigar, distribuir abate y efectuar inspecciones sirven de poco si los ciudadanos no cumplen con las recomendaciones para evitar los recipientes con agua retenida, o la limpieza periódica de viviendas, calles y áreas verdes.

“Todos nos lamentamos, pero pocos entendemos que es nuestra responsabilidad”, expresó una ama de casa al referirse a la necesidad de prevenir.


 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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