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Palabras
El ala celeste de un ángel

Cuenta la historia que en los principios del mundo, a un ángel mensajero se le rompió una ala durante el viaje.

Publicada 24 de agosto 2005, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
palabrasbalaguer@gmail.com
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Quedó entonces varado en unos desfiladeros. Truncado del vuelo, se puso a llorar. Las lágrimas del ángel se hicieron lluvia. La lluvia del ángel se hizo río. El río brotó en las montañas y se hizo milagro. Las aguas se fueron cuesta abajo y nació el mar. El agua se evaporó en el mar y nacieron las nubes.

“¡Ah!, dijo el ángel. Antes de llorar no había lluvias ni ríos ni nubes ni rosas en el mar”. Tiró un puñado de lágrimas al cielo y nacieron las estrellas.

Entonces habló al dios de las montañas: “Padre, yo que renegué con el dolor de mi ala rota, no pude comprender entonces que con ello estaba siendo instrumento de tu obra creadora. A través de mi tristeza creaste la lluvia, el río, las nubes y el mar.¡Y hasta las estrellas! Otra vez que la vida me ponga a prueba soportaré estoicamente la pena. Pueda ser que entonces tú necesites más de mis lágrimas, a fin de crear cada día un mundo mejor”.



DÍA A DÍA

Fuentes alternas

Respuestas a la crisis del petróleo son muchas pero las básicas son dos: buscar fuentes alternas de energía (como la generación de electricidad por carbón, lo que es parte del futuro salvadoreño a corto plazo) y ahorrar en el consumo. Introducir un nuevo sistema de transporte público (buses articulados, tranvías elevados, un tren metropolitano) en San Salvador ahorrará ingentes cantidades de energía y descontaminará el ambiente para que los ciudadanos no respiren carcinógenos como ahora. Hay que reactivar el ferrocarril, construir una red de pequeñas presas generadoras como lo plantearon hace años técnicos japoneses, usar gas natural para producir electricidad, etcétera.

Cada persona debe, a su vez, esforzarse por encontrar maneras de reducir el consumo de energía y de gasolina, como no encender luces que no se necesitan, o emplear gas en lugar de electricidad para cocinar. Los basureros son una fuente de gas metano cuando están bien administrados, pero de corrupción cuando caen en manos de sinvergüenzas.


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