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| Imbatible. El estadounidense en una escena del
Tour 2005, donde ganó su séptima edición consecutiva.
La primera fue en 1999. Foto EDH/AP |
DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El prestigioso diario deportivo LEquipe aseguró en su edición
de ayer que el estadounidense Lance Armstrong tomó la sustancia
dopante eritropoietina (EPO) durante el Tour de France de 1999, lo que
el ciclista calificó como "puro periodismo sensacionalista".
Bajo el título La mentira de Armstrong, el periódico
francés dice que el laboratorio antidoping de Chatenay-Malabry,
reconocido por el Comité Olímpico Internacional, tiene rastros
de la sustancia prohibida en seis pruebas de orina congeladas del norteamericano,
que ganó su primer Tour en aquel año.
Armstrong, que se retiró este año del ciclismo tras ganar
su séptimo Tour consecutivo, rechazó las acusaciones desde
su página de Internet un día antes de que estas aparecieran
en el diario.
Una vez más, un periódico europeo asegura que di positivo
por tomar drogas que mejoran el rendimiento, dijo. Desafortunadamente,
la caza de brujas continúa.
El diario publica la copia de análisis realizados a posteriori
de las muestras congeladas de orina del corredor, que superó un
cáncer de testículos antes de comenzar su serie victoriosa
en la ronda francesa.
No hay ninguna duda de la validez de los resultados de las pruebas,
aseguró hoy Jacques de Ceaurriz, director del instituto de control
antidoping ubicado en las cercanías de París, en el que
también fue desarrollado el método de detección de
EPO en la orina.
Las pruebas de orina se analizaron en 2004, pero según el experto,
en un test de EPO sólo hay dos posibilidades, o la hormona
se deshace y ya no es detectable o la proteína permanece tal y
como es.
En cualquier caso, los tests fueron analizados en el marco de una
investigación científica de manera anónima,
sin que se tratase de controlar a ningún ciclista en concreto.
El diario advierte por tanto que los tests no podrán acarrear sanciones
al ciclista, ya que no se trata de positivos que contravengan la norma
en sentido estricto.
En 1999, el método de detección de EPO en la orina todavía
no estaba desarrollado. Los controles de la sustancia se introdujeron
por primera vez en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 y en el
Tour del año siguiente.
Las primeras reacciones del pelotón internacional fueron cautas.
Como no conozco ningún detalle, no quiero comentarlo,
dijo el eterno rival de Armstrong, el alemán Jan Ullrich.

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