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Alud mata a mujer y dos hijas
Las víctimas. La joven madre tenía
más de ocho meses de embarazo y daría a luz en dos semanas.
Tras una alerta, regresó a la vivienda para salvar a su niña
de siete años
Publicada 18 de agosto 2005 , El Diario de Hoy
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| Entre los escombros. Los cuerpos fueron aplastados
por el muro y toneladas de tierra. Foto EDH |
Edmee Velásquez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Una mujer embarazada y su hija murieron soterradas ayer en el interior
de su vivienda, en la Comunidad Los Olivos, San Martín, cuando
un muro de contención se desprendió a raíz de las
constantes lluvias.
El hecho ocurrió a las 7:30 de la mañana, cuando la víctima
Roxana Patricia Martínez, de 22 años, tendía ropa
junto a su esposo Salvador Vásquez, de 24, antes de viajar al mercado
de San Vicente donde venderían ropa y juguetes.
Un grito los alertó sobre el inminente alud de tierra, lo que impulsó
a la joven madre a ingresar a la champa para salvar a su hija Yamilet
Vásquez Martínez, de 7 años, que estaba dormida.
Bomberos, cuerpos de socorro y habitantes de la zona iniciaron la búsqueda
de rescate con palas y azadones. Dos horas después, una pala mecánica
tenía como objetivo sacar los cadáveres.
A las 10:45 a.m. encontraron a la joven madre; al mediodía, fue
hallada su pequeña hija.
En dos semanas iba a dar a luz. Iba a ser una niña,
dijo entre sollozos el esposo de Roxana, que en un momento perdió
a toda su familia. Le acababa de decir que nos íbamos a cambiar
de casa para que estuviéramos más seguros, pero Dios sabe
por qué hace las cosas, agregó.
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| Luto. Teresa Martínez lamenta la pérdida
de su hija y sus nietas. Foto EDH |
Mientras tanto, el jefe de Proyección Social de la municipalidad
de San Martín, Gregorio Acevedo, ofreció a las más
de 25 familias de la comunidad reubicarlas en un proyecto habitacional
habilitado durante las alertas del huracán Adrián.
Pese a que les hizo ver que viven en una zona de riesgo, los lugareños
no aceptaron por no abandonar sus pertenencias. Ahora las personas cuyas
casas también se dañaron aceptarían la propuesta.
Los cuerpos de Roxana Martínez, Yamilet Vásquez y la bebé
no nacida no serán velados en una iglesia como inicialmente se
preveía, ya que, según el esposo, los demás parientes
y amigos no sabrían cómo llegar a darles el último
adiós. De modo, que decidieron velarlas en la comunidad.
Para tal caso firmó un documento a miembros de la alcaldía
en donde los eximía de responsabilidad.

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