elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Rey enterrado en tumba sin nombre

Arabia Saudita. De acuerdo a sus normas, el reinado no estableció periodo de luto.


Publicada 3 de agosto 2005, El Diario de Hoy

Lealtad hasta el final. Los sauditas realizan plegarias ante la sepultura del monarca. Foto AP

El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com

Jefes de Estado de países musulmanes, así como príncipes sauditas, dieron ayer el último adiós al fallecido rey Fahd, orando en una congestionada mezquita de Riad, antes de su entierro en una tumba sin nombre en el desierto, acatando así la austera versión islámica que se practica en el reino.

Fuerzas de seguridad erigieron puestos de control y clausuraron los accesos a la ruta que iba del aeropuerto al centro de la ciudad, a medida que llegaban los dignatarios.

Cientos de policías y miembros de las fuerzas de seguridad fueron emplazados en torno a la mezquita Imam Turki bin Abdulá, donde se recitó una plegaria en homenaje al monarca antes de su entierro.

El cadáver del rey fue llevado al recinto, envuelto en una capa de color marrón sobre una tabla transportada por sus hijos y depositado en medio de la mezquita, repleta de gente.

Los no musulmanes no pudieron asistir a las ceremonias. Jefes de estado occidentales y dignatarios, entre ellos el príncipe Carlos de Gran Bretaña y el presidente de Francia Jacques Chirac, eran aguardados para hoy.

También llegará una delegación de los Estados Unidos, aunque hasta ahora se ignora el nombre de sus integrantes.

Tras la ceremonia en la mezquita, el cadáver fue trasladado al cementerio al-Oud, situado en una planicie desértica, donde lápidas en blanco marcan las tumbas. Francotiradores vigilaban desde edificios cercanos.

El cadáver de Fahd estaba envuelto en su capa marrón cuando fue bajado a su tumba por miembros de la familia.

Luego del entierro, Abdulá se dirigió a la corte real, donde había largas filas de sauditas y de dignatarios extranjeros que le expresaron sus condolencias, estrechando su mano y besando sus mejillas. Hoy, Abdulá recibirá en audiencia a sauditas que le jurarán lealtad en una tradicional ceremonia de investidura.

Abdula, de 81 años, asumió el trono luego que Fahd, de 84, falleció el lunes. El nuevo príncipe heredero es el hermanastro de Abdulá, Sultan, de 77 años.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




elsalvador.com WWW