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Navieras quieren operar La Unión

Atractivo. Una decena de empresas tiene interés en manejar la terminal marítima


Publicada 28 de julio 2005 , El Diario de Hoy

Sus últimas horas. La destrucción del antiguo puerto comenzó ayer, a las 3:30 de la tarde, y tardará aproximadamente un mes. Foto EDH/Mauricio Caceres


Pablo Balcáceres
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com


La construcción del Puerto de La Unión ha seducido a las navieras. Una decena de firmas está interesada en obtener la concesión para operar la terminal.

La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) convocará una licitación a finales de este año para definir a la empresa, en el segundo semestre de 2006.

El director del proyecto del Puerto de La Unión, Santiago Aguilar, dijo ayer a El Diario de Hoy que “han venido unas diez empresas, de las operadoras más importantes, interesadas en operar el Puerto”.

El entrevistado prefirió reservarse los nombres, pero destacó que muchas de ellas son reconocidas a nivel mundial y proceden de Japón, Estados Unidos, Taiwán, Inglaterra, Colombia y Chile.

CEPA ha decidido concesionar la terminal por un mínimo de 25 años.

Según Aguilar, el objetivo es elegir a la empresa por lo menos un año antes de que finalicen los trabajos. El Puerto de La Unión estará listo en mayo de 2008, según las previsiones.

Para cuando se designe a la firma ganadora, el muelle y las áreas de relleno estarán finalizadas. Sólo restará colocar el pavimento, levantar los edificios,y efectuar labores menores.

Un socio

La naviera empoderada podrá, de esa manera, influir sobre los últimos retoques del Puerto, según el giro comercial que pretenda darle.

“La idea es que tengamos a un concesionario que pueda dar su opinión sobre lo que quiere en la terminal, como los edificios por ejemplo, si éste le conviene en esa zona, o más atrás”, manifestó la fuente.

Además podrá invertir en la adquisición de más equipo. En los planes gubernamentales, el proyecto contempla la compra de dos grúas Panamax y dos remolcadores.

Dragado. El barco Francesco di Giorgio extrae tierra del fondo marítimo para incrementar la profundidad. Foto EDH/Mauricio Caceres

“Ellos pueden traer más grúas si quieren, pueden traer aparatos de manejo, cargadores frontales, grúas de patio. Generalmente la terminal queda lisa -como un patio- y el operador trae su maquinaria”.

Por esa razón, CEPA busca socios que cumplan los estándares técnicos y con un respaldo financiero sólido.

El Puerto de La Unión ha despertado la atracción de las navieras, debido a que el área del Golfo de Fonseca está prácticamente virgen.

“La zona no está desarrollada. No es como si construyéramos un puerto en una ciudad como Barcelona o Hong Kong, donde ya están los edificios y se necesita demoler. Hay un potencial de desarrollo enorme”, consideró el entrevistado.

La primera etapa será sólo un atisbo de la capacidad total, añadió Aguilar.

Esta terminal en oriente tiene un diseño marginal, es decir que los barcos podrán atracar y, a diferencia de Acajutla, el espacio de maniobra será sumamente amplio.

El frente donde anclarán las embarcaciones tendrá 560 metros de largo. El potencial de expansión, sin embargo, se podría alargar hasta los cinco kilómetros, desde la Fuerza Naval hasta el lugar conocido como la Punta Chiquirín.

La Unión podrá manejar así mismo contenedores de 4,800 teus de tamaño. Acajutla, por su lado, atiende a los de 2,000 teus.

CEPA llamará a una precalificación en septiembre de este año para la construcción de las dos grúas y similar número de remolcadores incluidas en el plan.

Aguilar explicó que la fabricación de las grúas es un proceso largo que durará por lo menos dos años: tarda 18 meses en su manufactura, tres meses de transporte y tres meses adicionales para su ensamblaje.


Inicia la demolición del muelle Cutuco

Un cincel de 14 toneladas comenzó a destruir ayer al otrora muelle de Cutuco, ubicado en la zona donde se explayará el nuevo Puerto de La Unión.

A las 3:30 de la tarde, el consorcio nipónbelga TOA/Jan de Nul inició el derribo de la estructura, que consta de 100 metros de largo y fue fabricada en 1911 por The International Railway of Central America (IRCA).

La operación se realiza con un “martillo” de metal, el cual se deja caer sobre el muelle.

“El material va a caer al fondo marino. Luego se extraerá con un brazo mecánico y se acopiarán los restos, para ver cómo los utilizamos”, dijo el encargado de las obras marítimas en el Puerto de La Unión, Julio Melhado.

Con los residuos se reforzarán los rellenos que se están haciendo en el lugar que ocupará la nueva plataforma.

Los preparativos para la demolición iniciaron la semana pasada.

En esa ocasión, se retiró el denominado punto geodésico -que sirvió para establecer los cero metros del territorio nacional- y los paredones que se encontraban en la punta del muelle con la función de frenar al tren si se llegaba a descarrilar.

Desde 1995, la vida útil de la estructura se diagnosticó caducada, según CEPA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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