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Ventas obstaculizan puntos de los taxis

San Salvador. Varias zonas han desaparecido, y en su lugar se ubican los puestos de las comerciantes. Los clientes no saben dónde hallarlos.


Publicada 28 de julio 2005, El Diario de Hoy

Desintegrado. Los conductores explican que los negocios en la calle no les permiten agruparse. Foto EDH

Lorena Baires
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com


Los taxistas también han sufrido la invasión de las ventas en las calles.

Donde antes se ubicaban los puntos de estos vehículos, hoy se observan galeras con mercancía.

Los afectados dicen que le tienen temor a los vendedores, por los antecedentes violentos que protagonizan y donde ni el Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM), ni la Policía Nacional Civil (PNC), pueden ponerles orden.

Dimas Alfaro, quien solía ubicarse sobre la 6a. Avenida Sur y la 1a. Calle Oriente, comenta “que de un día para otro los comerciantes se fueron repartiendo todos los espacios, hasta el día en que llevaron los módulos”.

Esto lo hicieron frente a los taxistas, sin importarles que durante años, ellos se han ubicado en esos lugares.

Una transeúnte que no quiso identificarse añade que ella frecuentaba el punto porque le parecía que los motoristas le brindaban seguridad en la zona.

Ahora se siente de nuevo insegura y no encuentra un vehículo para movilizarse. Sólo se ven las galeras llenas de ropa.

Ella agrega que las ventas le ocasionan problemas cuando viaja al centro, porque no puede caminar en las aceras y debe arriesgar su vida para cruzarlo.

Otro de los que llaman “ruleteros” es Carlos Morán a quien tampoco le ha ido tan bien, pues cuando quiso reclamar su derecho de piso, recibió agresiones verbales y amenazas de parte de las comerciantes.

“Ellas son delicadas, les entiendo cuando dicen que tienen necesidad de vender, pero porqué tienen que venir a quitarnos nuestro espacio de trabajo, que no es nada parecido a lo que ellas hacen”, dice Morán en referencia a que los taxistas no ubican módulos en las calles o aceras.

Hay algunos usuarios de taxis que afirman que los motoristas son amables y cuidan del bienestar de sus clientes.

“Si uno sale de un banco, ellos le ayudan a uno a llevar el taxi hasta la entrada para que no haya el riesgo de un robo. No me parece que los hayan quitado”, asegura Mayra Flores.

Los taxistas piden a la comuna que ponga más orden en el tema, porque las ventas han invadido las vitrinas de los locales comerciales y zonas de uso público que hoy son de uso privado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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