elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Desove
El momento de salvar tortugas

La Libertad. La Capitanía Naval comenzó la recolección de huevos en las playas para reproducir y mantener la especie golfina.

Publicada 28 de julio 2005, El Diario de Hoy

Cuidado. El capitán Adán Samayoa siembra los huevos en un vívero dentro de la Capitanía. Foto EDH

Carlos A. Torres
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

El rastro dejado en la arena húmeda, era la señal de la aparición de la única tortuga vista la madrugada del miércoles 27 de julio en la playa de San Diego en La Libertad.

La Capitanía Naval del Puerto de La Libertad comenzó el 6 de julio el patrullaje en seis playas del departamento, para recolectar huevos utilizados en la reproducción de la especie en el vívero que la institución mantiene en la playa de San Diego y en las instalaciones navales del Puerto de La Libertad.

La búsqueda de tortugas que llegan a desovar a la playa San Diego, inició a las 8:00 p.m.

El grupo de marinos se dividió en dos, en el recorrido se encontraban grupos de dos o tres hombres de diferentes edades armados con machetes y lámparas.

La especie. Estos animales buscan los lugares oscuros. Foto EDH

Esperaban impacientes el aparecimiento de unas tortugas cargada de huevos. Varios de ellos ignoran las recomendaciones para entregar a los viveros, parte de su botín.

Después de cuatro horas con un sofocante calor, la caminata fue recompensada con el hallazgo de un quelonio que intentaba llegar a la playa.

La presencia de un perro ahuyentó al animal. Sin embargo cuando la tortuga se retiraba de nuevo hacia el mar, fue perseguida por los protectores. Uno de ellos la cargó en brazos y la llevó otra vez a la playa.

José Luis Fernández, quien reside en la comunidad Varsovia en La Libertad, dijo que es frecuente que los perros las asusten.

Quelonios. Estos animales que desovan en costas salvadoreñas son buscados por pescadores. Foto EDH

Después de cubrir los ojos de la tortuga y de acariciar su caparazón para calmarla, hubo que esperar cerca de hora y media para que depositara seis docenas de huevos.

Desorientado quizá por el forzado alumbramiento o por las luces de la cámaras, el quelonio se dirigió lentamente hacia el mar donde desapareció en la oscuridad.

El aviso de que había otra tortuga en la playa alertó al grupo, pero la alegría se desvaneció al percatarse de que el objeto oscuro en la orilla de la costa era una vieja llanta deteriorada.

El capitán de la Marina Nacional, Julio Morán, destacó la importancia de hacer conciencia en las personas que se dedican a la captura de huevos, para entregar una parte y destinarlos a la reproducción.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW