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Advertencia
Protección a consumidores vulnerables

Si el condón se vende o se regala indiscriminadamente, inclusive a menores de edad, ¿cómo es posible que no tenga una advertencia indicando que protege O% contra estas enfermedades incurables?

Publicada 28 de julio 2005, El Diario de Hoy

Julia Regina de Cardenal*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

En El Salvador como en muchos países en desarrollo, la primera causa de muerte por enfermedad de mujeres jóvenes, que dejan huérfanos a sus hijos pequeños, sólo pasa a ser una estadística mundial más. ¿Por qué hay tan poco interés en ayudar a prevenirla?

¿Por qué será que organismos de la ONU, el fondo global, IPPF (Federación Internacional de Planificación Familiar, por sus siglas en inglés) y otras entidades internacionales invierten tantos millones en campañas de prevención del VIH/Sida en nuestros países, si hay otras enfermedades que causan más muertes? ¿Será acaso porque algunos de los que dicen querer prevenir el VIH/Sida en realidad tienen otros intereses?

La enfermedad que mata a tantas mujeres y destruye a muchas familias salvadoreñas se llama cáncer cervical, y se puede prevenir. El problema es que la información que se da es manipulada y sólo se explica parte de la prevención, porque lo que se oculta puede perjudicar los intereses de los que invierten grandes cantidades de dinero en campañas de prevención del VIH/Sida.

El 99.7% de los casos de cáncer cervical proviene de una enfermedad de transmisión sexual incurable llamada virus de papiloma humano, que también causa cáncer en el pene. Este virus se encuentra en toda el área genital y se contagia por medio del contacto de la piel con otra piel. No se necesita que haya penetración para transmitirlo.

El condón NO protege contra esta enfermedad ni contra otras que se contagian de la misma manera, que además son de las más comunes, son incurables y están dejando estériles a las mujeres o poniendo en peligro la vida de sus bebés.

Si el condón se vende o se regala indiscriminadamente, inclusive a menores de edad, ¿cómo es posible que no tenga una advertencia indicando que protege O% contra estas enfermedades incurables? ¿Será acaso que es una forma de control de población?

¿No es extraño que también la IPPF esté promoviendo un proyecto para “gente joven”, quienes para ellos son niños desde 10 años, en el que se promueve todo tipo de desorden sexual, incitándolos a probar cualquier “preferencia”, poniendo todas las desviaciones como normales y naturales a la par de la heterosexualidad? ¿Quién protege los derechos de los padres como principales educadores de sus hijos? ¿Quién cuida de la inocencia?

Luego, en septiembre de 2004 una organización llamada ADHU celebra la clausura de un proyecto de promoción del abortivo, mal llamado anticoncepción de emergencia, para niños desde 12 años en 70 escuelas en Sonsonate, con la aprobación del Ministerio de Salud. Al mismo tiempo la directora del Consejo Superior de Salud argumenta que no se puede quitar del mercado, porque no hay pruebas de que es abortivo, cuando los mismos fabricantes del producto dicen que impide la implantación del bebé.

Estos abortivos se venden después de que a las muchachas les ha faltado la menstruación sin explicarles que ya es muy tarde. Como para estos momentos el bebé ya está implantado, el embarazo sigue su desarrollo, y ellas, en su desesperación, compran otra dosis y otra más… Está comprobado médicamente que los hijos que han nacido de madres que trataron de abortarlos con este producto tienen problemas en la adolescencia, como por ejemplo el cáncer en los testículos.

Las madres están sufriendo las consecuencias de ver a sus hijos enfermos y hasta muriendo por no haber tenido la información necesaria al comprar estos abortivos.

Se viola la Constitución tan fácilmente, se asesinan bebés en el vientre materno, se provoca el deterioro de la salud de la mujer, hombre e hijos y hasta se provoca la muerte. ¿Quién protege a estos consumidores? ¿Por qué no se obliga a que todo medicamento o producto en el mercado tenga instrucciones, indicaciones, contra indicaciones, riesgos y que diga su efectividad especialmente si se les está diciendo a los jóvenes que los protege y no es así en muchos casos?

¿Quiénes ganan en todo esto? Los que fabrican y venden condones, los laboratorios que fabrican los abortivos y algunas farmacias que los venden irresponsablemente, los grupos que ven nuestra población como una amenaza y desean mantener su supremacía sobre nosotros. Si nuestros jóvenes se hacen homosexuales, no habrá más niños. Si la gente se contagia de VIH/Sida y otras enfermedades de transmisión sexual, que están matando o dejando estériles a las mujeres, se reducirá la población. Si se abortan los bebés, se controla la natalidad.

Si los encargados de proteger al consumidor son responsables, tienen que salvaguardarnos de cualquier interés mezquino, que usa los problemas de salud y educación de nuestra población para imponer programas condicionados que lo último que desean es nuestro bien. Confiamos en que entre los cambios que están haciendo incluyan la protección de los más vulnerables y protejan el derecho de todos los ciudadanos de tener la información veraz, científica y completa para poder tomar decisiones libres.

*Columnista de El Diario de Hoy.


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