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El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
La Casa Blanca volvió a urgir ayer a la Cámara de Representantes
a aprobar el Tratado de Libre Comercio (TLC) que Estados Unidos firmó
con Centroamérica y República Dominicana, esta semana, antes
de que comience el receso de verano que abarcará todo agosto.
Este ha sido el último clamor de la administración del Presidente
George Bush, cuando en la agenda de la Cámara de Representantes
aún no figura la convocatoria de votación, pese a que esta
podría ser mañana miércoles, o el viernes, según
los medios informativos dentro del Congreso.
El portavoz presidencial, Scott McClellan, destacó en una conferencia
de prensa que entre las prioridades del Congreso, para terminar esta semana,
están el TLC, la ley de energía y la ley de carreteras.
Hemos estado trabajando desde afuera con los miembros de la Cámara,
para avanzar en la aprobación del tratado de libre comercio con
Centroamérica (...) Necesitamos ver que se están moviendo
(...) Esta es una importante iniciativa. El Presidente continuará
trabajando con los congresistas y urge pasar este acuerdo, enfatizó
McClellan.
El líder de la Cámara Baja, Tom DeLay, dijo a la agencia
de noticas DPA que la votación sería esta semana, pero aún
no ha sido incluida en la agenda porque, según los demócratas,
la administración Bush no ha conseguido todavía los votos
suficientes para aprobarlo.
Yolanda de Gavidia, ministra de Economía de El Salvador, admitió
ayer que el TLC todavía no tiene los 218 votos para ser ratificado.
Esfuerzos
Todavía se habla de que no tenemos los votos que necesitamos
y es por eso que hay que hacer los últimos esfuerzos que sean necesarios,
aunque, obviamente, esto no depende del gobierno salvadoreño,
comentó.
La funcionaria, y el viceministro de Economía, Eduardo Ayala, viajan
hoy a Washington, para el último cabildeo en el Congreso, con tal
de que el TLC sea aprobado.
Según la funcionaria, existe la posibilidad de que el Tratado sea
rechazado, lo cual dejaría a los países sin acuerdo, pero
a la vez se maneja la opción de que la Cámara de Representantes
traslade la fecha de votación para septiembre, cuando el Congreso
reanude labores.
Tanto el rechazo del Tratado, como la posposición de la votación
son dos alternativas indeseables para el Gobierno, ya que se pretende
que la ratificación ocurra esta semana, debido al impulso que la
Casa Blanca le ha dado en los últimos días. De lo contrario,
el tema se enfriaría, consideró la Ministra.
Si es rechazado -agregó- implicaría la apertura de
una nueva negociación a futuro. Esto es difícil, porque
Estados Unidos tiene otros procesos de negociación con otros países,
y creo que sería negativo para nosotros. (Por el momento) estamos
optimistas, pensamos que lo vamos a lograr (la ratificación).
Existen dos posibilidades: que se ratifique y que se rechace.
(Esta) nos dejaría por el momento sin el Tratado
Yolanda de Gavidia
Ministra de Economía
Quieren derrota
En Washington, la agencia Reuters reportó que la oposición
demócrata está determinada a hacer naufragar este proyecto,
porque una derrota del TLC sería un golpe para el Presidente, que
se propuso la aprobación de este acuerdo como una de sus prioridades
para este segundo mandato.
Los opositores al controvertido acuerdo dijeron ayer que aún ven
posibilidades de derrotar el pacto.
Tenemos una oportunidad de detener eso, como hicimos con la vía
rápida (negociaciones comerciales) durante el gobierno de (Bill)
Clinton en 1997, aseguró Scott Paul, activista comercial
de la federación sindical AFL-CIO, en referencia al mayor éxito
del grupo a la hora de bloquear una legislación comercial.
Maniobras
Jack Roney, economista jefe de la Alianza Americana de Azucareros (ASA,
sigla en inglés), dijo a Reuters que confiaba en que el TLC fracasaría
por un margen reducido, pese a los esfuerzos del gobierno
de Bush, para convencer a los republicanos de estados azucareros clave
como Florida, Louisiana, Montana y Idaho.
Se prevé que tres legisladores republicanos de estados textiles
(Bob Inglis de Carolina del Sur, Spencer Bachus y Michael Rogers de Alabama)
anuncien su apoyo al TLC.
No obstante, la mayoría de los republicanos de Carolina del Norte
continúa oponiéndose, pese a que Bush visitó el estado.

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