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Ausencias son armas en la Asamblea Legislativa
Estrategia. Cuando la mayoría de diputados
no llega, no se pueden lograr acuerdos. Ayer, los tricolores no fueron
a la Comisión de Obras Públicas.
Publicada 26 de julio 2005 , El Diario de Hoy
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Sin éxitos. Ayer sólo llegaron estos dos legisladores,
del PCN y del FMLN. Fotos EDH
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El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Desde siempre, las fracciones parlamentarias han utilizado la estrategia
de no asistir a las reuniónes de las comisiones para frenar algunos
temas.
Ayer se puso de manifiesto esa práctica. Los tres diputados de
ARENA no fueron a la sesión de la Comisión de Obras Públicas.
Tampoco llegaron los delegados del CDU, PDC y dos del PCN.
Eso evitó que el equipo parlamentario discutiera el decreto especial
que permitirá que el Gobierno entregue un subsidio a los empresarios
de transporte.
Desarticular las comisiones es algo que no toma mucho trabajo. Solamente
es cosa de que las jefaturas ordenen a sus diputados no llegar. Si el
plan de la bancada coincide con otros partidos, la estrategia es más
efectiva.
De lo contrario, se quedan a esperar que algunos diputados por simple
pereza no lleguen a la Asamblea.
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| Rojos. El FMLN no llegó a la juramentación
de Saca. Foto EDH |
ARENA y el FMLN tienen más oportunidad para frenar las discusiones.
Cada partido tiene cuatro representantes en los grupos.
Los bloqueos
Si algunos de esas fracciones instruyen a sus diputados quedarse en las
oficinas, el trabajo legislativo se frena hasta por años.
Cuando no acuden a la reunión al menos cuatro diputados de una
comisión que tiene 13 integrantes, quedan, en teoría, nueve
parlamentarios.
Hasta ahí, los planes de los partidos no se concretarían
porque habrían dos diputados más de los necesarios para
hacer quórum.
Pero si por pura casualidad faltan tres de otras bancadas,
no habrá sesión.
Paralizar los grupos de 11 delegados es más fácil.
Si el FMLN y ARENA recomiendan a sus cuatro diputados no ir a la sesión,
entonces a la comisión llegarían siete, uno más de
los requeridos para el quórum.
Generalmente, el PCN le echa una manita a esas bancadas para frenar las
discusiones.
Otra de las estrategias de los partidos es enviar a los diputados suplentes.
Sin embargo, cuando hay intención de parar las labores, los jefes
de fracción no emiten la constancia que les permitiría tener
voto.
Ninguno de los partidos acepta que hayan operado de esa forma.
Nelson García, del FMLN, aseguró que su bancada en ningún
momento ha bloqueado el trabajo legislativo.
No obstante, en algunas ocasiones la bancada completa del Frente se ha
retirado o no ha asistido a las sesiones.
Norman Quijano, subjefe de fracción de ARENA, tampoco acepta el
uso de esta estrategia.
Nosotros siempre tenemos la intención de aportar en las comisiones.
Si los diputados no llegaron (ayer) a la Comisión de Obras Públicas
fue pura casualidad, dijo el tricolor.
El PCN es la llave para frenar las
comisiones
Nosotros no tenemos los diputados necesarios para frenar las reuniones
de las comisiones de trabajo de la Asamblea.
¡Aunque quisiéramos hacerlo, no podemos!, comentó
ayer Orlando Arévalo, legislador del PCN.
Pero la historia cambia cuando el partido de las manitas se asocia con
el FMLN o con ARENA.
Los pecenistas son los socios perfectos para cuando esas bancadas quieran
bloquear las sesiones de los equipos de trabajo del Parlamento.
En efecto, el PCN tiene en todas las comisiones de trabajo a al menos
dos representantes.
Si los pecenistas se unen con los cuatro efemelenistas sumarían
seis parlamentarios.
Con eso pararían los equipos de trabajo que están integradas
de once diputados.
La verdad es que sin esos legisladores, a las sesiones de esas comisiones
llegarían nada más que cinco. Y se necesitan de seis políticos
para establecer el quórum.
Lo mismo pasaría si los diputados del PCN se asocian con los tricolor.
Cuando los azules se unen con los rojos o tricolor en las comisiones de
13 representantes, las cosas son iguales. El PCN y Frente sumarían
siete votos.
Para que el grupo tome decisiones necesita de siete parlamentarios. Sin
los azules y rojos, llegarían nada más seis.
El mismo escenario sucede cuando los pecenistas se alían con los
tricolor.
En más de una ocasión, ambos escenarios se han vivido en
las diferentes comisiones de la Asamblea Legislativa.

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