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El Guillián Barré
Un extraño mal que ataca a decenas
Incierto. Lo que comienza como una gripe o una
infección gastrointestinal puede terminar en una parálisis
de los brazos y de las piernas. En el peor de los casos, provoca la muerte,
debido a un paro cardiorrespiratorio. Sólo el año pasado,
el Hospital de Niños Benjamín Bloom atendió a casi
un centenar de afectados
Publicada 22 de julio 2005 , El Diario de Hoy
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| Conocimiento. En la mayoría de los casos,
los afectados son remitidos a San Salvador, para una mejor atención.
Foto EDH/Oscar Payes |
Aura Méndez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Nadie sabe cómo aparece.
Sin causas ni cura aparente, produce una parálisis de los miembros
superiores e inferiores y puede provocar la muerte en el peor de los casos.
Así se manifiesta el Síndrome de Guillián Barré.
Esta enfermedad, que fue descubierta hace casi 40 años, ataca principalmente
a niños y a jóvenes menores de 18 años, y adultos
entre 30 y 50 años.
En los primeros días, los afectados padecen síntomas similares
a gripes o infecciones gastrointestinales, por lo que es común
que genere confusión al momento de emitirse un diagnóstico
en la consulta médica.
La enfermedad daña progresivamente las capas de mielina que recubren
los nervios, por lo que los impulsos enviados desde el cerebro no son
procesados debidamente, lo que provoca una parálisis de tipo ascendente
(de pies a brazos) o descendente (de brazos a pies) en un corto tiempo.
Aunque las estadísticas latinoamericanas revelan que el extraño
mal afecta a una de cada cien mil personas, en el país las cifras
aumentan año con año. En 2004, se registraron 75 casos en
el Hospital Bloom. Uno de los pequeños murió en ese período.
Las hipótesis
El subdirector del Hospital de Niños Benjamín Bloom, doctor
Luis Villatoro, explicó que, aunque no existe una causa aparente
que provoque la enfermedad, estudios han arrojado diversas teorías
que van desde los anticuerpos que posee la vacuna contra la gripe hasta
la diabetes.
Las posibles causas de origen del Guillián Barré también
se han vinculado a enfermedades relacionadas con la tiroides. En ninguno
de los casos se ha constatado en un ciento por ciento.
Gracias a una investigación realizada por el doctor Mauricio Rivas
Zamora, se determinó que, en muchos de los casos, los niños
con Guillián Barré habían sufrido una intoxicación
por una frutilla silvestre conocida como capulín tullidor, que
se da principalmente en el oriente del país, de donde proviene
el mayor número de pacientes.
Para esta enfermedad no sólo es complicado establecer un posible
agente detonador, sino un tratamiento con un alto porcentaje de efectividad.
La enfermedad se trata según los síntomas que se presentan,
que van desde la fiebre hasta la parálisis, lo que a su vez provoca
problemas para respirar.
En el transcurso de los años se determinó que el tratamiento
por plasmaféresis, que consiste en sustraer el plasma de la sangre
total del cuerpo a través de un conducto de entrada y uno de salida,
ayudaba a reducir el tiempo de recuperación.
Luego se comprobó que, aunque el tratamiento tenía efectos
positivos, también presentaba efectos colaterales.
Este tratamiento es como una transfusión de órganos,
por lo que siempre existe la posibilidad de efectos colaterales,
detalló el doctor Villatoro, al referirse a los riesgos.
Otra alternativa que surgió en 1990 y que empezó a ser implementada
en el país por el mismo doctor Villatoro y otra colega es el tratamiento
con inmunoglobulina intravenosa.
La medicina
A pesar de que no existe la certeza de que la inmunoglobulina es el antídoto
para el Síndrome Guillián Barré, sí se ha
comprobado que, al igual que la plasmaféresis, reduce el tiempo
de recuperación del paciente, pasando de ocho a seis semanas.
Desafortunadamente, el tratamiento es costoso y la posibilidad del hospital
para suministrarla y de la familia del paciente para adquirirla es prácticamente
nula.
La dosis de inmunoglo-bulina depende del peso. Por cada kilo que pese
el paciente, se le deben aplicar dos gramos. El costo oscila entre 300
y 350 dólares el frasco con 5 gramos, que deben suministrársele
durante un período de cinco días consecutivos.
El costo es demasiado alto para las familias. Tuvimos el caso de
un niño que pesaba 80 kilos, el tratamiento por esos cinco días
tuvo un costo de 11 mil 200 dólares, comparó Villatoro.
La inmunoglobulina se debe aplicar en la primera semana para que haga
efecto. Aunque han dejado de dar el tratamiento en el Bloom, el porcentaje
de recuperación total se ha mantenido en 95.
De esta manera, el extraño mal no sólo ocasiona una crisis
de salud y emocional, sino que también acrecenta la pobreza y las
deudas.
Aunque no exista una causa aparente que provoque la enfermedad,
existen diversas hipótesis
El costo del tratamiento (con inmunoglobulina) es demasiado
alto para las familias
Doctor Luis Villatoro/Subdirector del Hospital Bloom

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