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| Asistencia.
275 empresarios participaron en la cumbre de la maquila llamada Summit.
Foto EDH |
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Tres compañías estadounidenses, Wells Fargo Century, XpCapital
y Trade Card, presentaron a la industria textil y de confección
de la región opciones de financiamiento, para evitarles perder
sus clientes y sus pedidos en el mercado de Estados Unidos.
Kurt Cavano, representante de Trade Card, dijo que el principal problema
de los fabricantes centroamericanos es la falta de financiamiento para
cumplir los encargos, para lo cual, unas empresas necesitan 2.4 veces
la cantidad, mientras a otros les hace falta 7.7 veces el monto para abastecer
a sus compradores.
Mucha
esperanza
- Los organizadores de la cumbre de la maquila, Summit 2005, consideran
que el evento fue exitoso.
- Los productores tienen los elementos para analizar cómo van
a enfrentar el TLC con Estados Unidos.
- Hubo contactos de inversión y coinversión que dejan
un panorama positivo y esperanzador para el sector, según un
boletín del Summit.
- Al evento acudieron productores, mayoristas y otros. |
El dilema empeora, dijo, cuando la banca no confía en la industria,
debido a que los clientes de la misma no trabajan con base en contratos.
En tales casos, dijo, Trade Card emplea un método electrónico
que conecta a las empresas con sus clientes (vendedor y comprador) y se
encargan de contactar a una red de 18 bancos, para generar créditos,
respaldados por cartas de garantías.
El financiamiento es cada vez más disponible, si el banco y el
intermediario, en este caso Trade Card, manejan la información
sobre los montos de mercadería por embarcar. Inmediatamente se
avala el crédito, vía electrónica, dijo.
Más de mil compañías trabajan con Trade Card de esta
forma.
Más opciones
Randall Johnson, de XpCapital, trabaja asociado con Wells Fargo Century,
en emisión de lineas de factoraje (cuentas por cobrar) que facilitan
la concesión de crédistos para solventar las necesidades
inmediatas de los empresarios.
Johnson dijo que a la vez están asociados con el Banco Multisectorial
de Inversiones (BMI), para respaldar créditos a la exportación.
Wells Fargo Century interviene en esta alianza como el facilitador de
los diferenciales de los préstamos de los bancos locales.
Ross Withoeft, de Wells Fargo Century, dijo que el 75% de sus negocios
los hace con la industria textil y de confección, con montos que
rondan los 40 millones de dólares y cifras de factoraje que oscilan
entre los ocho y nueve millones de dólares.
Tienen una cartera de 1,200 clientes, resolviendo transacciones entre
contratistas y fabricantes, quienes suelen operar con plazos de diez días
o diez semanas, para fabricar prendas de vestir.
Wells Fargo es la compañía más grande de Estados
Unidos en operaciones de factoraje, dijo.
Por su lado, Nicola Angelucci, presidente del BMI, comentó que
en El Salvador, el factoraje y las transacciones sin papales, como las
de Trade Card son todavía un desafío para cruzar en el sistema
bancario.
Suelen presentarse dificultades en las evaluaciones de riesgos relacionados
con los compromisos de los compradores, quienes cambian de actitudes constantemente,
explicó.
John Short, de Walter Wilhelm Associates, instó al sistema bancario
y a los industriales a confiar en estas nuevas formas de financiamiento.
Los clientes hacen sus contratos por medio de la red electrónica,
con el fabricante, quien usa dicha plataforma para tomar el pedido. De
esta manera, explicó, se genera un compromiso de pago o carta de
crédito que debería ser suficiente para los bancos.
Este mecanismo genera liquidez a los confeccionistas, quienes compran
los insumos a los textileros, para cumplir los pedidos en plazos cortos.
El mismo sistema puede servir para financiar los costos de envío
de la mercadería, así como los de bodegaje, dijo Brad Beal,
vicepresidente de Jockey International, INC.
No podemos tener éxito, si la logística de transporte
no está en la cadena de producción, comentó.
Mabel Rivera, de EGL, compañía estadounidense dedicada al
transporte de mercadería, con sede en la región, consideró
que los fabricantes se ahorran muchos costos con estos sistemas, incluso
en el bodegaje, al comprar tela local, en lugar de tenerla almacenada
en casos de pedidos de corto plazo.
Los expertos terminaron ayer la cumbre del sector.
El factoraje y las transacciones sin papel son todavía
un desafío en el sistema bancario
Nicola Angelucci
BMI
Los pedidos electrónicos se convierten en garantías
para los bancos
John Short
Walter Wilhelm Associates
Las cuentas por cobrar facilitan créditos a los confeccionistas,
para resolver las necesidades
Randall Johnson
XpCapital
El principal problema del sector es la falta de financiamiento
para cubrir los encargos
Kurt Cavano
Trade Card

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