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| El reto. El creciente costo del servicio es uno
de los impactos que afrontan los empresarios de la industria. Foto
EDH |
Pablo Balcáceres
El
Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Las campañas para ahorrar electricidad no han servido para que
los salvadoreños reduzcan el consumo.
La inyección de energía durante el primer semestre de 2005
fue de dos mil 362 gigavatios, cuatro por ciento más que la registrada
en similar período del año pasado, según cifras de
la Unidad de Transacciones (UT).
El aumento se alcanzó a pesar de la elevada cotización del
petróleo, materia prima para la generación de energía
térmica.
La Cámara de Comercio analizó las posibles medidas para
optimizar la administración de este recurso, durante el seminario
Manejo Eficiente de la Energía efectuado el martes en un hotel
de esta capital.
Alternativas
puntuales
En los tiempos de energía cara, Julio Reyes mencionó
consejos para ahorrar electricidad.
- Separar los circuitos de iluminación para poder administrar
mejor el uso de la energía.
- Eliminar las luces incandescentes, fluorescentes y las de neón,
que no aportan a la producción.
- Utilizar color en las paredes para mejorar la iluminación.
- Bajar las lámparas de altura.
- Instituir sistemas automáticos de iluminación, o bien,
fotoceldas.
u Las naves industriales que funcionen como bodegas pueden iluminarse
con láminas traslúcidas.
- Tratar de disminuir el consumo en los horarios más caros,
que son entre las siete y diez de la noche.
- Mantener las políticas, pues sólo un esfuerzo colectivo
tendría un efecto en la demanda global. |
Tal como está configurado el sistema eléctrico, la única
manera de impactar en la tarifa es mediante el incremento de la oferta
o la disminución de la demanda, afirmó el Instituto de Ingenieros
en Electricidad y Electrónica (IEEE, por sus siglas en inglés).
Los precios en el mercado varían según las horas. Existen
valles y picos tarifarios. Posteriormente, todo se promedia y se ajusta
la tarifa de cada semestre.
El sistema no motiva la inversión en ahorro energético.
Si uno emprende medidas para reducir el consumo, espera bajar sus costos.
Si en la sumatoria se anuncia un alza, eso lo desincentiva. El mercado
debe desarrollarse más, dijo el presidente del IEEE para
El Salvador, Julio Germán Reyes.
Tampoco existe garantía de que si un buen número de empresas
traslada su actividad a períodos de bajo costo, como la madrugada,
de pronto esas horas, por ahora baratas, se disparen.
Aún con todas las imperfecciones señaladas, un descenso
general en la demanda se podría reflejar en el mercado.
Todos hablan de bajar el consumo, pero no ha existido un programa
nacional de ahorro energético que sirva como guía y fije
metas, por ejemplo, de cuánto pretendemos ahorrar de aquí
a un año. La ley no designa a ninguna institución en específico
para elaborarlo, agregó.
El debate
El gobierno estableció el mes pasado una comisión que analiza
el tema del ahorro de energía, la cual está encabezada por
el Ministerio de Economía.
De acuerdo con la presidenta de la Cámara de Comercio, Elena María
de Alfaro, la propuesta estará lista la próxima semana.
A pesar de los altos precios del petróleo y de la energía
eléctrica, no hemos visto una variante hacia la baja. Sí
ha habido campañas de ahorro, pero deben ser en conjunto para que
peguen de verdad y lleguen a la conciencia, dijo la ejecutiva.
La Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget)
afirmó por su lado que ofrecerá asistencia para las compañías
que deseen elaborar un plan de ahorros.
El ente regulador instalará temporalmente una oficina en la Cámara
de Comercio para brindar asesorías.
En una empresa que tenga alta demanda de potencia, cualquier desperfecto
en las máquinas puede causar un incremento sustancial, ilustró
el superintendente, Jorge Nieto.
Reyes, por su lado, instó a los empresarios para invertir en estudios
y medidas para minimizar el uso de la energía. Al final la
inversión en ahorro es rentable en el futuro para los industriales,
añadió.
Se aproxima la utilización del biodiésel
El uso del biodiésel se perfila como uno de los más cercanos,
entre la variedad de combustibles alternativos que se analizan.
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| El reto. El creciente costo del servicio es uno
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El presidente del Comité de Industria de la Cámara, Óscar
Quan, dijo que este producto es compatible con los motores diésel
y no requiere modificación en los vehículos.
La Cámara ha logrado fabricarlo a un valor de 2.80 por galón.
La meta es reducir el costo y que el galón se venda a 2.40,
con impuestos incluidos, detalló.
Pero aún falta solventar detalles. Se necesita contar con un laboratorio
que certifique la calidad del biodiésel preparado.
En segunda instancia, está el problema de la distribución.
La venta se haría a domicilio y capacitando a las empresas mayoristas
para fabricar su propio combustible.
Quan estima que este insumo no desplazará al diésel por
completo. En mercado se comercian 14 millones de galones al año.

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