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“Leerá diez veces más rápido”

Programa privado. En seis meses y con ejercicios oculares, una persona puede llegar a leer tres mil palabras por minuto. Unas 800 personas practican este método en el país.


Publicada 21 de julio 2005 , El Diario de Hoy

Sesión. Una psicopedagoga conduce ejercicios con un grupo de jóvenes estudiantes de bachillerato y universitarios. Foto EDH

Susana Joma
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

En momentos en que el auge de la cultura de la información necesita personas capaces de leer y entender más rápido, una compañía guatemalteca, recién instalada en el país, quiere demostrar como es posible “devorar” un texto de 200 páginas en 20 minutos.

¿Es eso posible? La empresa Evolución se ha convertido en la novedad entre estudiantes y profesionales, gracias a su “Programa de Lectura Inteligente”, que les permite llegar a leer tres mil ó más palabras por minuto.

Blanca Roca, directora subnacional de la firma, asegura que la persona mejora de forma significativa su habilidad para la lectura en seis meses a través de ciertos ejercicios oculares: diez minutos, tres veces al día, además una sesión guiada semanal con los psicólogos y psicopedagogos de la compañía.

Con apenas seis meses de estancia en el país ya cubren 800 alumnos, desde niños de nueve años hasta adultos: en Guatemala rondan los tres mil.

Análisis

Roca expresa que han identificado que el 92 por ciento de la población lee de 180 a 220 palabras por minuto y comprende del 20 a 40 por ciento en la primera lectura; esta limitante les obliga a releer el material hasta tres veces.

Hay un cinco por ciento que, con cierto dominio de técnicas, lee entre 400 y 600 palabras con una comprensión de la mitad.

Todavía más reducido es el grupo de los que llama “profesionales de la lectura” que leen mil palabras por minuto y comprenden a cabalidad.

La ejecutiva afirma que los ejercicios ayudan a ampliar el campo visual, mejorar la forma de captación de las palabras, los símbolos y signos.

También se logra que la visión sea más vertical y se dan técnicas para que la persona pueda buscar información específica en el texto, hacer un mapeo mental que les permite resumir y memorizar.

El programa Lectura Inteligente fue creado por un miembro de la compañía, aunque explica que se combina con otros métodos de lectura rápida que se desarrollan en el mundo.

“La persona va a leer sólo una vez las cosas, diez veces más rápido y va a comprender a la primera”, explicó Blanca Roca.

Los vicios comunes entre los lectores
- Voz interna: Se lee a la velocidad que se habla internamente. Eso significa que se usan los tres sentidos para leer. Por eso la persona no logra la concentración. Con el nuevo método, “se eliminan los distractores mentales”, indicó Blanca Roca.
- Palabra por palabra: El ojo lee una por una y se cansa porque los músculos hacen mucho esfuerzo. Esto también causa cierta descoordinación ya que mentalmente la persona va más rápido de lo que lee.


“Se me ha despertado interés por los libros”

Leer folletos y libros ya no es causa de tedio ni preocupación para Mauricio José Pérez, de 19 años, estudiante de segundo año de Ingeniería en Sistemas en la Universidad Don Bosco. En seis meses, el joven pasó de leer 159 a tres mil palabras por minuto.

“Un cliente le comentó a mi padre de este programa cuando empezó y decidió meternos a mi hermano menor y a mí. Yo terminé hace dos meses y mi hermano acaba de graduarse con 6,000 palabras por minuto”, comentó Mauricio, quien considera que el método es una buena herramienta para el aprendizaje.

Reconoció que nunca había sido aficionado a los libros. En el colegio, en lugar de repasar las obras se limitaba a pedir opiniones de sus compañeros. “Se me ha despertado el interés, cuando voy por las tiendas me detengo para buscar algunos”, sostuvo el alumno.

Realidad en el aula

Los educadores de bachillerato, sobre todo en el sector público, dicen los jóvenes arrastran problemas a la hora de interpretar lo que leen y eso afecta su rendimiento.

Problemas para analizar
René Zelada, subdirector del Inframen, y Óscar Melara, director del Técnico Industrial, advierten que los alumnos presentan dificultades para comprender lo que leen. “Por eso no tienen bases para poder estudiar y analizar las cosas. Dentro de la institución es algo generalizado”, agregó Zelada.

Más que lectura rápida
El pedagogo Óscar Picardo indica que en general lo que se observa es que la población lee poco. “Más que programa de lectura rápida lo que se necesita es aplicar un programa de lectura en casa, porque los niños se dedican más al juego. Se requiere una política nacional de fomento a la lectura”, insistió.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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