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| Arely Henríquez. El doctor y poeta Oswaldo
Escobar Velado la eligió como soberana de los Juegos Florales
y Fiestas Agostinas. Foto EDH |
Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
La forma descriptiva de los gestos de doña Arely Henríquez
Machado, para relatar cómo vivió el 1 de agosto de 1958,
su coronación como reina de los Juegos Florales y Fiestas Agostinas,
es singular.
Enfatiza cada palabra cuando relata su inolvidable experiencia.
Dice que una elegante y enorme alfombra roja tapizaba ese día el
piso de la entrada principal del Teatro Nacional.
Los 20 años de doña Arely eran adornados por un vestido
blanco grisáceo con brocado de hilos de plata al estilo princesa
y cortejada por seis damas de honor.
La admiración que ella despertó en el doctor y poeta Oswaldo
Escobar Velado, hizo que él la escogiera para ser soberana. Velado
había sido el ganador de los Juegos Florales de ese año,
por su trabajo literario.
En ese entonces, las reinas no concursaban con otras señoritas,
sino que eran electas por reconocidos personajes, en su mayoría,
del ámbito cultural.
La relación de amistad entre el literato y doña Arely surgió
en 1956, época en la que Velado llegó a residir al Barrio
La Vega, lugar en donde la ex reina vivió parte de su niñez
y adolescencia.
Sincera viene mi voz para cantarte reina... yo te declaro reina
amiga de los nuevos poetas, son algunas de las frases que ella más
recuerda de la salutación oficial que Velado le hizo en el acto
de coronación.
Aunque el evento era popular, no todos podían entrar al Teatro
Nacional, sólo quienes tuvieran una tarjeta de invitación.
Desde que iniciaba, a las ocho y media de la noche, ninguna butaca permanecía
desocupada. El lleno era total y solemne, recuerda.
El gobernador de San Salvador de 1958 le colocó su corona y Velado,
una flor natural color blanca, que a su juicio, parecía una camelia.
Después de eso, procedió a premiar a los ocho ganadores
del certamen en poesía, prosa y otros géneros.
De ese día, doña Arely tiene presente un suceso que la desconcertó.
Un hombre salió del público y llegando hasta el vestíbulo
le lanzó una flor.
Según dice, se trataba de alguien que con ese acto quiso demostrar
su vergüenza o a lo mejor pedir perdón, por haber
plagiado el trabajo literario de otro artista, con el cual, al parecer,
había ganado anteriormente.
Fue una emoción excitante asistir al ostentoso baile el 5 de agosto
en el Club Salvadoreño, lugar en el que estaba sólo la flor
y nata, de los capitalinos más adinerados.
A la fiesta eran invitadas especiales todas las reinas, (de los estudiantes,
Club de Leones y la Cámara Junior, entre otras).
Abrimos el baile con un vals y después los boleros,
expresa. Luego de perder la pena bailaron al son del cha cha chá.
Perfil
Doña Arely Henríquez Machado nació el 21 de noviembre
de 1938, en Aguilares, de San Salvador. Se casó en 1972. Procreó
dos hijos, Claudia Arely Moscoso, de 33 años, y Luis René
Henríquez, de 27, oficial de la Marina de los Estados Unidos, y
actualmente destacado en Iraq por parte de El Salvador. Participó
en otros certámenes de belleza como Miss América en 1956,
y para reina del Banco Salvadoreño.

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