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Carlos
Balaguer
El Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
Fue la copla fugaz de un hombre sin fortuna, la tonadilla de su destino
fugaz. La estrofa de tristeza de aquellos que perdieron sus anhelos.
Cantó la copla de Juan, el sin estrella: "Barca sin luz que
se perdió en la noche oscura de un adiós. No había
estrellas qué seguir. Sólo una vida sin vivir, sin gloria
Ni
Can Mayor, ni flor, ni amor
Ni claros planetas de libertad. Tan
sólo un mundo sin amor.
La tierra dio una vuelta más alrededor de un sol poniente. Y en
las arenas del inmenso mar él recogía estrellas de cristal.
Juan sin fortuna y sin lugar. Juan de las nebulosas
Ya no hay estrellas
que alcanzar.
Ya no hay centauros que seguir en el espacio sideral. Ni Can Mayor, ni
flor, ni amor
Ni planetas de libertad. Tan sólo el mundo
sin amor. Tan sola queda la vida, tan solo el mar de la verdad.
Ya no hay cometas que buscar. La Osa Mayor se nos perdió y Betelgeusen
al final como una lumbre apagará.... Las estrellas sin alcanzar,
su telescopio cual misil, queriendo sueños derribar auroras
Ni Can Mayor, ni flor, ni amor. Barca sin luz que naufragó entre
las Nebulosas
" Iluso buscador de estrellas que erró
el camino.
(palabrasbalaguer@gmail.com)
Día a Día
Alternativas
Con el relajo actual, un pasajero no puede comprar tarjetas con validez
de varias semanas, o que el mismo tiquete le sirva para dos líneas,
o pases con descuento.
También con frecuencia el usuario se ve forzado a quedar a varias
cuadras de su destino, porque los buses no penetran en la jungla de vendedores
callejeros que el actual alcalde está creando en una decisión
tremendamente irresponsable. Un metro o un tren elevado solucionaría
ese grave problema del taponeo de las calles.
Hay que salir de la emergencia creada por la terquedad busera, pero de
inmediato se deben iniciar estudios para encontrar una alternativa civilizada
a la chatarra. Estamos seguros de que habrá financiamiento y soluciones
rápidas.

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