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| Solidarios El capitán Mario Elías
Guevara, en nombre de los jugadores, brindó ayer al mediodía
su apoyo al que considera su presidente. Foto
EDH |
Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
No tengan pena, acerquense, de todos modos la fábrica de
coca la tenemos en Colombia, bromeó Ricardo Padilla Pinto,
al tiempo que llamaba a los periodistas que cubrían el entrenamiento
de Alianza, que ayer efectuó en la cancha de la Escuela Militar.
El dirigente no tuvo misterios ni se anduvo por las ramas al momento de
hablar con sus jugadores. Invitó a los informadores a que fuesen
testigos de sus palabras.
La Federación falló a favor de los otros señores,
confirmó Padilla a los jugadores. La Federación hizo
una acción ilegal y arbitraria, añadió.
La noticia causó asombro y desconcierto entre el grupo. En medio
de un clima de incertidumbre, el empresario siguió con su discurso,
sin pelos en la lengua.
Tengo entendido que mañana (hoy) la Fesfut va a llamar a
los jugadores que ellos quieren para que estén en el otro equipo.
Quiero explicarles una cosa, estos señores normalmente no piensan
mucho, Dios no les dio esa capacidad. Ustedes no firmaron contrato con
Alianza y tampoco ustedes lo sabían. Ustedes firmaron contrato
con Ricardo Padilla, aclaró.
Y si alguno de ustedes ya fue tocado y si alguno de ustedes ya está
con ellos (con los Sol Meza) que lo diga, por mí no hay ningún
problema. Yo siempre he pensado que lo que tengo aquí son jugadores
de fútbol y no esclavos. El que se quiera ir al otro equipo no
hay problema, reiteró.
De pronto apareció el silencio, el cual que fue roto por Hermes
Martínez. Yo me quedo mencionó. ¿tú
te quedas?, preguntó Padilla. Yo me quedó,
insistió el zaguero colombiano.
Inmediatamente se vino una lluvia de yo me quedo y de yo
también, al tiempo que los jugadores levantaban sus manos
para respaldar su apoyo al directivo.
Yo creo que todos nos quedamos, remató Misael Alfaro.
Padilla volvería a hacer uso de la palabra para preguntar de nuevo
quién quería irse del equipo. Nadie habló ni levantó
su mano.
Sean sinceros muchachos, dijo en voz alta Mario Elías
Guevara. Quedan peor si no lo dicen ahora, adicionó
Misa. Se mantuvo el silencio.
Por escrito
Tras el gesto de solidaridad, Padilla Pinto lanzó una interrogante
más al aire: ¿Cuándo podríamos reunirnos
en mi oficina. Ahora mismo si quiere, salió al
paso Guevara. Sólo nos bañamos y nos arreglamos,
complementó Alfaro.
Dicho y hecho, tras la práctica se reunieron para conversar más
del tema. Al final de la junta, en horas del mediodía, los jugadores
y cuerpo técnico firmaron una misiva en la que certifican el apoyo
hacia el clan Padilla.

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