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| Clínicas Candray: 60 años de historia oftalmológica Trayectoria. El Dr. Carlos Candray fundó las clínicas. Después de 60 años, su legado sigue vigente
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Sus notas le hicieron merecedor de una beca para hacer su postgrado en
Oftalmología en la ciudad de Boston, Estados Unidos.
Desde entonces, la Clínica Candray ha sido un centro de formación postacadémica de médicos que pusieron al país en primera línea en esta especialidad en Centroamérica. El fundador, Carlos Candray, eligió a su sobrino, el también médico Napoleón Candray, para continuar su obra en el centro médico. Este último realizó estudios de postgrado en la clínica oftalmológica Barraquer, de Barcelona, España. A su regreso a El Salvador incorporó servicios novedosos con tecnología
de punta, que significaron una ventaja económica para los pacientes,
como la cirugía sin hospitalización, así como también
la división en departamentos para el ejercicio de especialidades,
tales como glaucoma, cataratas, enfermedades de la retina y otras.
Todos ellos cuentan con estudios realizados en el extranjero. Se suman
a ellos los doctores Marta Durán, en omeoplastía; Sharon
de Salinas, optometrista, especialista en lentes de contacto, y auxiliar
del Dr. Napoleón Candray. La trascendencia de Los Candray, como afectuosamente les llaman sus pacientes, continúa con la calidad de atención y profesionalismo. De igual manera la clínica incluye el servicio en el área
de la cardiología, con los sobrinos doctores Orlando Cabrera Candray
y Marcial Cabrera Candray. En el futuro próximo se incorporarán sus hijos, los doctores Alejandro y Carmen Elena Candray, quienes con su sobrino, el Dr. Julio Martí Candray, representan la tercera generación de Los Candray en la medicina salvadoreña. Instan a cuidar la salud de los ojos La retina es, entre las estructuras del ojo, la más frágil
y vulnerable a las agresiones infecciosas y enfermedades sistémicas
como la diabetes, que pueden afectar la vista de manera irreversible.
Así lo afirma el doctor Emmanuel Salvador Mena, quien recomienda
medidas preventivas de higiene ocular y de reducción de riesgo
de lesiones en los ojos, así como el diagnóstico temprano
de posibles enfermedades. Después de realizar una especialización en México
que duró tres años, regresa al país para dar alivio
a miles de pacientes y practicar cirugías de retina y del humor
vítreo, las que hasta ese momento no se habían llevado a
cabo con equipo de alta tecnología. El médico reitera que, sin los instrumentos modernos y la adecuada
infraestructura física, no se podrían tratar padecimientos
como éstos. Asimismo, el doctor Mena afirma que ha sido un proceso largo el que ha
permitido que en las Clínicas Candray haya médicos con subespecialidades.
Han sido las mismas enfermedades las que nos han exigido crear estas
nuevas áreas. En el caso de las enfermedades de retina, detalló que, con los
avances tecnológicos y los conocimientos teóricos actuales,
ha podido realizar cirugías que antes no habría sido posible
llevar a cabo.
Con cada paciente se obtienen grandes experiencias y es gratificante
cuando se logra dar a éstos ayuda oportuna y tratamiento adecuado,
afirmó. Al hablar sobre su relación profesional con el doctor Napoleón
Candray, no duda en afirmar que éste es un gran conocedor de las
enfermedades oftalmológicas. Agregó que el doctor Candray también se caracteriza por
creer plenamente en el potencial de jóvenes médicos que
trabajan en las Clínicas Candray, la cual constituye un espacio
abierto para iniciar sus carreras y desarrollar sus especialidades. El equipo de médicos atiende a sus pacientes en dos sedes, la del Barrio San Miguelito y en la Colonia Escalón. Se mantienen los objetivos Atendemos a pacientes de toda condición económica,
pero la mayoría son los muy necesitados. En general, mantenemos
una relación cercana con los pacientes Muchos, entre ellos mi padre, hemos aprendido a ayudar a los
pobres, como lo hacía mi tío abuelo Carlos. Él ayudaba
a todo el que podía, incluso a extranjeros. Es un orgullo ser parte de la tercera generación de una
empresa familiar que ha logrado mantenerse firme, a pesar de los momentos
difíciles del país
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