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Pandillero. Carlos Martínez, de 19 años y miembro
de la MS, fue liberado ayer. Foto: EDH
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Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El acusado de asesinar a Walter Carrillo, quien ayudó a hundir
a la banda Tacoma-Cabrera con decenas de años de prisión,
fue liberado de cargos.
Carlos Alberto Martínez, de 19 años y miembro de la Mara
Salvatrucha, salió ayer mismo de prisión.
Carrillo fue asesinado el pasado 4 de julio en la Comunidad Iberia, adonde
se había ido a vivir con su familia después de 34 meses
de recluirse en recintos policiales.
La oficina de información del Centro Judicial Isidro Menéndez
aseguró que, según la titular del Juzgado 15o. de Paz, la
Fiscalía no probó la existencia del delito al no agregar
en el expediente el acta de reconocimiento forense del cadáver.
La defensa de Martínez aprovechó la supuesta negligencia
y pidió a la jueza la liberación del sospechoso por no haber
prueba de la comisión del homicidio.
Enmienda
La jueza dice que no le quedó otra opción que acceder
a la petición de la defensa decretando sobreseimiento provisional,
para que la Fiscalía tenga la oportunidad de reabrir el caso,
afirmó un vocero judicial.
Pero fuentes fiscales dijeron que en las diligencias constaba el acta
del levantamiento del cadáver firmado por el médico forense,
el fiscal y un investigador policial.
Según las fuentes, lo que la jueza pedía era el informe
de Medicina Legal, lo cual casi nunca está disponible al momento
de realizarse la audiencia inicial por casos de homicidio.
Ayer mismo se supo que la Fiscalía había presentado un escrito
a la misma jueza, solicitando la reapertura del caso y agregando el documento
que faltaba en las diligencias iniciales.
Hoy al mediodía realizarán otra audiencia sobre el caso,
pero sin reo presente.
Voceros de la Fiscalía indicaron que ayer, en cuanto terminó
la audiencia, fueron por el informe de Medicina Legal, el cual no habían
presentado a tiempo, porque faltaba la firma del forense responsable.
Tanto la Fiscalía como la policía han adversado la decisión
judicial, que calificaron como un formalismo.
La jueza habría aplicado un criterio que no es el común
denominador del resto de juzgadores en casos de asesinatos, sostuvo
un jefe policial.
Por su parte, el Fiscal General, Belisario Artiga, expresó que
la investigación estaba en proceso y que era un reto para la Fiscalía
el tratar de solucionar el caso.
Sobre la liberación de Martínez, Artiga dijo desconocer
si había evidencia para acusarlo o no.
El sospechoso, en las calles
- Parientes y autoridades coinciden en que a Carlos Martínez le
pagaron para que matara a Walter Carrillo.
- Parientes de Carrillo temen que el presunto sicario tome represalias.
- La policía ha dicho que no puede vigilar los pasos de Martínez,
porque violentaría sus derechos individuales.
- Tampoco esperan que hoy llegue voluntariamente a la audiencia de reapertura
que está programada para el mediodía.
- Autoridades policiales especulan que el presunto matón a sueldo
ya habrá huido. Quienes le pagaron por el asesinato también
podrían eliminarlo.
Supuesto homicida estaría en peligro
La preocupación de las autoridades por la liberación de
Carlos Martínez no es tanto por la venganza que éste podría
tomar contra los testigos, sino por lo que los autores intelectuales del
crimen puedan hacerle al sospechoso.
El jefe de investigaciones de la policía, Douglas Omar García,
dijo que Martínez representaba un peligro para quienes mandaron
a matar a Walter Carrillo. De ahí que éstos pudieran asesinarlo.
Martínez fue reconocido por un menor que presenció el asesinato.
Éste lo incriminó el jueves en un reconocimiento en rueda
de reos avalado por la misma jueza que ayer le liberó.
El testigo y su familia tienen protección policial desde la semana
pasada.
Temor
Quien sí se ha mostrado temerosa de represalias es Rosa García,
la madre de Carrillo. El domingo anterior, la mujer abandonó la
Comunidad Iberia, con la colaboración de la policía.
García ha reiterado que ella nada tiene que ver con lo que hizo
su hijo. Sobre el asesinato, ella no sabe quién lo cometió,
pues cuando sucedió andaba pagando unos recibos de servicios básicos.

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