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Todos contra Armstrong

Llega tercero y enfrenta la hora de la verdad. Le espera la montaña


Publicada 12 de julio 2005 , El Diario de Hoy

Relax. El equipo Quick Step-Innergetic charlan en la terraza de un hotel. ¿Planearán el ataque de hoy? Foto EDH


Reuters/DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

El Tour de Francia tuvo una una pausa ayer y cumplió una jornada de descanso para los 175 ciclistas antes de que la famosa carrera llegue a los Alpes.

Después de nueve días de carrera, el estadounidense Lance Armstrong y su equipo Discovery Channel han mostrado signos de debilidad y el seis veces campeón del Tour se vio forzado a ceder el jersey amarillo de líder al alemán Jens Voigt.

Las primeras grandes subidas del Tour están previstas para la décima etapa que se correrá hoy entre Grenoble y Courchevel e incluso aunque se espera que Voigt, que no es un escalador, pierda el liderato, se abre un signo de interrogación sobre la fortaleza de las tropas de Armstrong en el Discovery Channel.

El hexacampeón llegará a la montaña y tendrá que dar un paso adelante para enfrentarse a unos rivales ávidos por derrotarle en la máxima prueba del ciclismo mundial.

La jornada de hoy se considera como un punto de referencia para descubrir las verdaderas fuerzas del líder del Discovery Channel, cuyo equipo no respondió con la fiabilidad de los últimos años en las primeras rampas de media montaña de la primera semana de carrera.

Advertencias

Aunque sólo en tres de las siete grandes etapas de montaña del Tour se llega en alto, el respeto de los corredores hacia las rampas de la ronda francesa es enorme. “A primera vista los Alpes no parecen tan terribles. Pero creo que las apariencias engañan”, advirtió Armstrong, que disputa su último Tour en busca de su séptima victoria consecutiva.

El T- Mobile parece el equipo más potente en el comienzo de carrera, y el “tridente” formado por el kazajo Alexander Vinokourov y los alemanes Jan Ullrich y Andreas Kloeden llega a la alta montaña después de dar ya un par de avisos.

“Si falla Armstrong, yo soy el siguiente, que nadie lo olvide”, amenazó Vinokourov. “Atacaré hasta que las fuerzas me lo permitan”, dijo el kazajo.

Piruetas. Un ciclista condujo una bicicleta horizontal. Foto EDH

Mientras que Jan Ullrich, el eterno rival de Armstrong, no parece estar en tan buena forma como Kloeden, segundo el año pasado y único que logró salir del grupo en la primera gran dificultad montañosa del Tour, el sábado, y abrir fácilmente un hueco de medio minuto.

Pero Armstrong no sólo tendrá que preocuparse de los T-Mobile, sino también de los especialistas. Escaladores como el italiano Iván Basso o los españoles Iban Mayo y Roberto Heras estarán también al acecho, esperando un signo de debilidad del norteamericano.

Mensajes

“A todos los ataques no podrá responder”, advirtió Ullrich. “En los Alpes iremos al ataque”, amenazó el danés Bjarne Riis, director deportivo del CSC, equipo de Basso, tercero el año pasado.

“Siempre dije que el Tour empezaba de verdad en los Alpes y se decidiría en los Pirineos. Estoy más convencido que nunca de ello”, auguró Basso.

“La primera etapa de montaña es la que siempre marca. Es la que suele separar la paja del grano”, comentó Eusebio Unzúe, director del Illes Balears del español Alejandro Valverde.

Si no es en Courchevel, los escaladores tendrán otra oportunidad mañana, cuando el pelotón ascienda al punto más alto del Tour, el Galibier, con 2,645 metros. Aunque a 40 kilómetros de meta, todos temen al gigante, que habrá que afrontar con el desgaste en las piernas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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