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¡Todo es playa!

Los atletas salvadoreños tuvieron un día relajado ayer y decidieron irse a las costas de la isla caribeña


Publicada 12 de julio 2005 , El Diario de Hoy

Relax. La delegación salvadoreña se tomó un día relajado ayer, en las playas de Nassau, Bahamas, junto a lugareños y turistas. Foto EDH


Periodista: Tomás Romero
Fotoperiodista: Óscar Payés
EDH en Bahamas
Enviados especiales
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Dicen que después del gustazo llega el trancazo. En el caso de los atletas salvadoreños en Nassau, Bahamas, al menos ayer, fue literalmente lo contrario.

Porque después de sufrir el extenuante vuelo de ida, los días de competición y la tensión de lograr o no las marcas propuestas, ayer se dieron un merecido descanso en las playas de la isla caribeña.

La escapada fue planeada por los marchistas Cristina López, Verónica Colindres y Walter Sandoval, quienes ya habían cumplido con creces en su participación en el Centroamericano y del Caribe.

Baño. Gabriela Carrillo y Verónica Quijano se la pasaron bien. Foto EDH
Señas. Verónica Colindres quiso dejar un recuerdo en Nassau.
Reina . Cristina López tuvo su merecido día de descanso.

Luego se les unieron Francis Jiménez, Verónica Quijano, también ya libres, y Gabriela Carrillo, quien decidió tomarse con tranquilidad su compromiso de más tarde en el heptatlón.

Con los planes ya hechos, los marchistas se lo tomaron relajados. Durmieron hasta tarde, desayunaron cerca de las 10 de la mañana y luego se pusieron sus trajes de baño y se dirigieron a la playa.

A la salida del hotel los esperaba el resto de la delegación cuscatleca.

Pero antes había que comprar algunos recuerdos para los que quedaron en casa. El lugar perfecto fue un mercadito ubicado frente al hotel, y sólo después de eso fue que cumplieron su palabra.

Ya en la playa, se olvidaron de entrenos, competiciones, frustraciones y decepciones, es más lo que reinó fue la alegría y la unión de la delegación, esa misma que la noche anterior los había hecho celebrar el cumpleaños de Verónica Colindres.

Disfrutaron del día como ninguno, ante las miradas de turistas y lugareños y, por supuesto, la presencia de los periodistas, saben que lo bueno viene mañana, cuando reanuden sus entrenamientos, al que se someterán religiosamente como todos los días.

Pero el destino es caprichoso, porque hoy sí viene el trancazo, cuando regresen a San Salvador en el ya famoso vuelto 116 de la Fuerza Aérea Salvadoreña, pero esa es otra historia…


Gabriela cerró con buena nota

Un cierre impresionante. Sacando fuerzas del orgullo más que de su preparación física, Gabriela Carrillo consiguió 4,481 puntos, con lo que mejoró su marca personal.

Cumplió. Carrillo hizo un gran esfuerzo en las pruebas del heptatlón. Al final quedó séptima, pero con una marca personal superada. Foto EDH

Se enteró tres semanas antes de que participaría en las competiciones de Nassau, Bahamas, y aunque las metas le quedaron altas, consiguió superar sus participaciones anteriores, lo cual es un logro, ya que su objetivo no era ganar su prueba, sino superarse a sí misma.

“Estoy segura de que puedo mejorar para Guatemala”, dijo Carrillo, quien ya tiene la mente puesta en los Juegos Centroamericanos que se efectuarán en diciembre de este año.

Hay que aclarar que en lo que se refiere individualmente a las pruebas, Gabriela Carrillo cumplió en los 100 metros vallas, en los que paró el cronómetro en 15:50.

A partir de ahí, sus resultados no se dieron como los había pronosticado.

En lo que fue el primer día de sus competiciones, luego de tres pruebas había acumulado 2,731 unidades, casi la mitad de las que quería marcar al final, 4,700. Esto la dejó abajo de Kim Carter, de Barbados, que había conseguido 2,795.

A partir de entonces, todo fue cuesta arriba. Debía cumplir sus marcas para quedar con la puntuación que se había programado.

En su primera prueba del segundo día marcó 5.56, con lo que igualó la marca que impuso en San Salvador en mayo, pero quedó lejos del 5.51 que impuso en Costa Rica hace un mes, de 5.51, y más de lo que intentaba imponer, 5:50.

En jabalina se repitió la historia, ya que esperaba imponer 36 m y se quedó corta con 28.59, lo que sólo le abonó un puntaje de 450. La anterior le había dado 717.

En su última competición, los 800 metros, esperaba imponer 2:35.00, pero llegó quinta, ya que cronometró 2:39.10, un poco lejos del 2:17.45 de Juana Castillo.
Esto fue precisamente lo que le permitió dejar en el camino a Kim Carter, de Barbados, que impuso 2:40.40 y Coralis Ortiz, de Puerto Rico, con 2:51.60.

“No tenía que quedar última, le tenía que pasar, si no ya no corro, ya no aguantaba, ya tenía ganas de llorar”, dijo Carrillo, quien a pesar de finalizar sexta en el heptatlón, mejoró su marca, 4,720, ayer logró 4,481. Gabriela cerró con una satisfacción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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