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Si la Cámara falla, no hay TLC

Factores. Aunque el Senado haya ratificado el Tratado, si no se logran los 218 en la segunda instancia, no entra en vigencia. Tampoco hay mecanismos para revertir una posible votación en contra del acuerdo


Publicada 11 de julio 2005 , El Diario de Hoy


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Tiempo
11

de julio inicia la última etapa de 15 días, para ratificar el documento.

Tope
12

de julio es el último día para votar en favor o censurarlo.


El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com


Hoy inicia la carrera en la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, por la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) que se firmó con Centroamérica y República Dominicana. La última votación debe ocurrir antes del 25 de julio.

Si no se logran los 218 votos necesarios, el acuerdo será desechado y no entrará en vigencia en ninguno de los países miembros, aunque haya sido aprobado anticipadamente por las asambleas legislativas de El Salvador, de Guatemala y de Honduras.

No existe ningún mecanismo técnico, dentro del Congreso para revertir una votación negativa, confirmó René León, embajador salvadoreño en Washington.

La Autoridad de Promoción Comercial (TPA, siglas en inglés), que permitió la negociación de este acuerdo, establece tajantemente que el TLC debe votarse en favor o en contra, para determinar si se implementa o no. Nada más.

“Si no se aprueba, entonces, técnicamente el juego terminó”, advirtió León a más de 70 miembros de la Cámara Americana de Comercio (Amcham), de El Salvador, a quienes instó a presionar ahora más que nunca a los congresistas, junto con la Cámara de Comercio estadounidense.

Escenarios


David Huezo, presidente de la Amcham, consideró que hay posibilidades políticas y económicas que pueden revertir una votación en contra, pero no quiso detallar nada al respecto.

La única opción de revivir el TLC se presentará en 2009, con el nuevo presidente de Estados Unidos, lo que significará volver a negociar y a convencer congresistas, advirtió León.

Para entonces, Centroamérica habrá perdido las exenciones arancelarias que actualmente regulan el comercio de la zona con el mercado estadounidense, mediante la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC), que vence en 2008.

León cree que dicho escenario es posible, porque nadie en la administración del Presidente George Bush ha solicitado la extensión de la ICC en el Congreso, en parte, porque esperan que el TLC sea ratificado.

Si las predicciones negativas se realizan, mientras la región renegocia la extensión de la ICC, China aprovecha para sustituir a los exportadores de la zona, ya que las grandes cadenas estadounidenses que contaban con el TLC, optarán por importar bienes más baratos.

“Entonces China habrá sepultado a todos”, comentó León, al agregar que están en juego aproximadamente 626,000 empleos en las industrias textil y algodonera estadounidense.

Los periódicos de Washington ya comenzaron a reflejar este escenario, al analizar que las primeras víctimas estarían en los sectores mencionados, cuyas exportaciones anuales a Centroamérica y a Dominicana superan los 400 millones de dólares.

La industria textil colapsará sin TLC y sin ICC, porque la Organización Mundial del Comercio (OMC) presiona por la desaparición de concesiones unilaterales para 2008, año en el que se acaban también todas las restricciones a China, según el Washington Daily News.

Los efectos

En la región, la pérdida de empleos en las maquilas de confección y el cierre de las mismas también es evidente, antes de que la ICC concluya, debido al factor China.

Sólo en El Salvador, el ingreso de China a Estados Unidos, libre de restricciones, ha ocasionado el cierre de 12 fábricas y el despido de 4,249 empleados del sector, según informes del Gobierno.

En Guatemala quebraron 21 fábricas y se cerraron 3,500 fuentes de empleo, informó la Comisión del Vestuario y Textiles (Vestex). En Honduras, ocho plantas de textiles también cerraron, según los periódicos del istmo.

El Banco Mundial (BM) lanzó un estudio en el que prevé que las economías centroamericana y dominicana crecerán cerca de 0.6 por ciento anual, en los primeros cinco años de vigencia del TLC. Esto no ocurrirá si el Tratado no es ratificado entre esta semana y el 22 de julio, en la Cámara de Representantes, donde aún no hay suficientes votos.

“Si no se aprueba, entonces, técnicamente el juego terminó (...) hay que esperar el próximo gobierno de 2009, para renegociar”
René León. Embajador en Washington. Foto: EDH

La cacería de votos de los representantes

Los sondeos internos en la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos indican que ha crecido a 67 el número de congresistas indecisos acerca de votar en favor o en contra del Tratado de Libre Comercio (TLC), firmado con Centroamérica y República Dominicana, aprobado ya por el Senado.

A partir de hoy 11 de julio, quedan 12 días para someter a votación final el acuerdo. Entre los republicanos hay 43 indecisos y en el grupo demócrata hay 24, según las encuestas de los medios informativos del Congreso.

De los 231 republicanos, 60 respondieron que están en favor, diez se inclinan a respaldar el TLC, seis podrían votar en contra y 13 dijeron que definitivamente no apoyarán. Los restantes 99 no quisieron responder al sondeo.

De los 202 demócratas, el censo muestra que cinco votarán en favor, 112 en contra y 15 se inclinan a no respaldar. Ninguno va por el “sí”, y 46 declinaron de contestar la encuesta. El congresista independiente, Bernie Sanders, de Vermont, planea votar en contra.

René León, embajador de El Salvador en Washington, dijo que la estrategia de la Casa Blanca será concentrarse en convencer a los indecisos, porque los que están en contra no cambiarán de posición.

Los periódicos en Washington indican que ahora el Partido Demócrata ya no es el mismo que apoyaba los acuerdos de libre comercio, en la época del ex Presidente Bill Clinton. Sólo 10 congresistas de la bancada votaron en favor, en el Senado, el 28 de julio pasado, comparados con los 27 que en la misma instancia apoyaron en 1993 el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Estrategia. El cabildeo se enfocará hacia los indecisos. Foto: EDH

Las dificultades

Buscar apoyo entre esta bancada es más difícil y confuso, porque los legisladores en contra suelen identificarse con el sector latino o con el comercio exterior, como Joe Biden, quien se denomina un internacionalista, o como Chris Dodd, reconocido como el amigo de la democracia latinoamericana.

En el grupo también están Evan Bayh, el heredero de la nueva democracia; Jon Corzine, quien hizo una fortuna de mercados de capitales globales libres, en Goldman Sachs; y John Kerry, quien perdió la elección presidencial del año pasado, en parte porque los votantes sospecharon que él no respaldaba de verdad el libre comercio.

La sorpresa la dio Hillary Clinton, quien votó en contra en el Senado, pese a la trayectoria de su marido. El vuelco proteccionista que los demócratas han demostrado con el TLC de Centroamérica, dicen los periódicos, se debe a que el acuerdo es el peor de los negociados en cuanto a derechos laborales y respeto al medio ambiente.

También contribuye las concesiones proteccionistas que la Casa Blanca ha dado a los azucareros, a los textileros y a los defensores de lo laboral, para apaciguar los ánimos.
Otra razón que retrocede el respaldo de los demócratas podría ser la electoral, bajo la cual, la línea partidista amenaza con represalias para aquellos que apoyen el TLC y al Presidente Bush.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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