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| En el Atlántico. Las fuertes y grandes
olas comenzaron a inundar gran parte de la zona costera de Estados
Unidos. Foto AP |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El ciclón Dennis se acercaba ayer por la noche a la costa estadounidense
del Golfo de México con feroces vientos y olas que amenazaban con
provocar una gran destrucción en el área que aún
recuerda el temor provocado por las fuertes tormentas del año pasado.
La tormenta se debilitó levemente desde la mañana pero aún
tiene vientos de 120 kilómetros por hora.
El ojo del huracán, la parte más intensa del ciclón,
pasó cerca de la media tarde de ayer justo al este de Pensacola
en el noroeste de Florida, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados
Unidos con sede en Miami.
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| Precaución. Muchos decidieron ponerse
a salvo. Foto EDH |
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Tras provocar la muerte de 32 personas en Cuba y Haití, Dennis
se dirigió hacia el norte en el Golfo de México, con poderosos
vientos y marejadas de entre 10 y 15 pies (3 a 4,6 metros) que pueden
derribar ciudades.
Al ingresar a la tierra, Dennis era un huracán de categoría
4 en la escala Saffir-Simpson , con vientos de 130 millas por hora (208
kilómetros) capaces de causar serios daños, tan fuerte como
Iván que en septiembre del 2004 mató a 25 personas y dejó
14,000 millones de dólares en daños.
Estas son tormentas muy peligrosas y la devastación que pueden
provocar es algo que no hemos visto aún, alertó el
gobernador de Florida, Jeb Bush, hermano del presidente George W. Bush.
Autoridades en Florida, Alabama y Mississippi instaron a más de
1.2 millones de personas que viven en áreas vulnerables a abandonar
sus hogares.
Hemos desplegado gran cantidad de recursos. Hemos preparado medicinas,
agua, alimento y otra clase de provisiones, dijo el secretario de
Seguridad Nacional de EE.UU. Michael Chertoff.

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