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El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El cocodrilo de Lacoste nadará hasta El Salvador para establecer
su primera fábrica de alta costura en tierras centroamericanas.
La compañía francesa invertirá un estimado de siete
millones de dólares para dicho fin, reveló ayer la vicepresidenta
de la República, Ana Vilma de Escobar.
La instalación de esta nueva maquila generará unos 300 empleos,
entre personal directo de Lacoste y subcontratistas, amplió por
su lado la directora ejecutiva de la Agencia de Promoción de Inversiones
de El Salvador (Proesa), Patricia Figueroa.
El Gobierno asegura que otras dos empresas ya confirmaron su advenimiento
al terruño salvadoreño: la transnacional Sara Lee -que ya
tiene filiales operando en el país- y una firma de centros de llamadas
de habla hispana.
Lacoste ya confirmó su venida a El Salvador. Los planes propios
de inversión se van a dar a conocer cuando se haga el lanzamiento
oficial de la empresa, en septiembre.
Su llegada va a potenciar una red de subcontratación y al desarrollo
de futuros proyectos, estimó Figueroa.
La funcionaria de Proesa destacó que la presencia de esta prestigiosa
compañía respalda la imagen del país.
Lacoste hecho en El Salvador tiene un impacto importante en el posicionamiento
del país, es como cuando hablamos de Dell o Sykes, añadió.
Para muestra un botón. Las camisas de esta marca llevan bordado
como logotipo un cocodrilo verde.
El 66 por ciento de la población del planeta reconoce en este signo
a Lacoste, indica la empresa en su sitio de Internet.
La estadounidense Sara Lee ampliará sus operaciones en el país.
Montará una nueva planta, utilizando un modelo de coinversión
con empresarios nacionales, informó Proesa.
En la actualidad, Sara Lee está presente en el país con
este esquema. Tiene dos plantas maquilándole en la zona franca
El Pedregal.
Confecciones Jiboa manufactura brasieres para la empresa norteamericana,
mientras que Confecciones La Herradura fabrica ropa interior femenina,
indicaron personeros de la firma.
Por su parte, las autoridades prefirieron no detallar pormenores adicionales
sobre la ubicación, el tiempo de ejecución o el monto de
las inversiones, debido a que ello podría afectar la concreción
de las inversiones.
Muchas veces estas empresas están dejando sus países
y eso genera controversia porque se les acusa de que están llevando
los empleos a otras partes. Esperaremos el lanzamiento oficial que deban
hacer, declaró la Vicepresidenta.
De Escobar agregó que unas 15 empresas más son pan
caliente para el país, es decir que están a punto
de manifestar un sí. La mayoría pertenece a los sectores
de textiles y a call centers.
Transición
El Gobierno sabe que el reloj corre en su contra. La invasión de
los textiles chinos en el mercado estadounidense -vital para Centroamérica-
ha sido un hachazo mortal para algunas maquilas salvadoreñas y
miles de empleos.
Hasta abril, seis fábricas habían cerrado operaciones, dejando
perdidos seis mil empleos. Las nuevas restricciones de Estados Unidos
para admitir textiles chinos también dieron un respiro.
Figueroa reconoce la pérdida de empleos, pero niega que haya un
abandono. A su juicio, la maquila atraviesa un período de renovación.
Ha habido una importante transición sobre la cual no hay
suficiente conocimiento. En la medida que muchas empresas han perdido
competitividad han llegado otras en nichos de especialidad que han suplido
buena parte de los empleos. Lo que pasa es que eso no se tiene documentado,
manifestó.
Lacoste, Sara Lee, Tatiana Knitts o National Spinning forman parte de
la nueva generación.
La posibilidad fuerte de que el país cuente con un Tratado de Libre
Comercio con Estados Unidos -añadió- le abre las puertas
para empresas de otras latitudes que buscan mejorar su competitividad.
El Salvador se vuelve una plataforma de exportación a los
Estados Unidos libres de impuestos. Va a existir una ventana de oportunidad
que será de unos seis meses o un año en donde las empresas
de diferentes regiones van a buscar reubicarse. Ya han comenzado analizar
dónde les gustaría instalarse, dijo de Escobar.
Llamadas
El país está buscando diversificar sus apuestas. El centro
de llamadas que vendrá es de habla española, para hispanoparlantes
en Estados Unidos, afirmó de Escobar.
Si no hemos crecido más en el sector de call center es porque
no hemos tenido más personal calificado en inglés y en computación.
Constantemente debemos ver cómo cambiamos de rumbo, anadió
la vicemandataria.
Las declaraciones de la Vicepresidenta se dieron luego de un encuentro
que sostuvo con la Asociación Salvadoreña de Industriales
(ASI), en el marco de la preparación de la nueva política
industrial, que estará lista en septiembre.
El director ejecutivo de la ASI, Jorge Arriaza, se mostró optimista
por el nivel de inversión extranjera que está registrando
el país.
Cualquier inversión nueva es valiosa y no se puede desestimar
ninguna de las áreas de negocios. Deseamos que la maquila de confección
se mantenga y recibimos con gusto nuevas inversiones, manifestó.
Los empleos han venido del exterior
En el último quinquenio, 138 empresas se han asentado en el país.
El objetivo de Proesa es duplicar ese número de aquí a 2010.
Desde junio del año pasado, la agencia gubernamental ha motivado
el establecimiento o expansión de 24 empresas extranjeras.
Los negocios han invertido 63 millones de dólares, por la intermediación
de Proesa.
Los empleos generados han sido de cuatro mil, en el segundo semestre del
año pasado, y de dos mil en el primer semestre de 2005.
Según las cifras del Banco Central de Reserva, durante el primer
trimestre del año todas las empresas de capital extranjero en el
país han invertido tres mil 138 millones de dólares.
Los anuncios de instalación o de ampliación que han hecho
las compañías foráneas durante el último año
han alcanzado los mil millones de dólares, una cifra no vista en
más de una década, ha afirmado la vicepresidenta de la República,
Ana Vilma de Escobar.
Inyección
Entre las compañías que figuran en el listado se encuentran
la cadena hotelera Decameron, la empresa de jugos Jumex, el centro de
llamadas Dell, las tiendas Sanborns y Dorians, la telefónica
Sky Technologies, Novagro, la expansión de Scotiabank y América
Móvil, entre otras firmas.
Las expectativas hacia el futuro son incrementar este número. Las
apuestas son el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el desarrollo
del puerto de La Unión, el turismo y la agricultura.
La instalación de un parque industrial de Taiwán también
apoyaría.

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