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Los comunistas como acreedores: China y el trabajador estadounidense

Apoyo. La compra de bonos Estados Unidos por parte de los chinos está ayudando a contener las tasas de interés. La clase media americana sigue sobreendeudándose


Publicada 4 de julio 2005 , El Diario de Hoy


Rogen Cohen
The New York Times
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com


NUEVA YORK -- Quizá a la única clase trabajadora a la que el presidente comunista de China sigue prestando ayuda es a la estadounidense.

El asunto no es la inundación de productos chinos baratos que mantienen bajos los precios, aunque esto ayuda a la familia promedio. Es la política del presidente Hu Jintao de usar lo que se considera ampliamente como un yuan chino subvaluado para comprar valores de la Tesorería de Estados Unidos y así ayudar a mantener bajas las tasas de interés estadounidenses.

Estados Unidos está inundado de deuda. La deuda familiar promedio se ha elevado a más de 100,000 dólares respecto de menos de 60,000 dólares en 1990, aun cuando los ingresos promedio han aumentado sólo ligeramente. Mucha de la deuda corresponde a trabajadores que alcanzan el límite de sus préstamos en una tarjeta de crédito tras otra, u obtienen dudosas hipotecas en un esfuerzo por asegurarse alguna fracción del estilo de vida de una clase alta que sigue enriqueciéndose.

Brecha continúa

Este aumento en la deuda, como señaló The Wall Street Journal en un artículo reciente, ha ocurrido conforme la brecha entre ricos y pobres continúa ampliándose y la visibilidad de los codiciados productos lujosos en la televisión y la Internet sigue creciendo.

Algunos elogian la democratización del crédito, considerando su disponibilidad a más amplios segmentos de la población estadounidense como una ampliación de las oportunidades; algunos la critican como la seducción implacable por parte de instituciones financieras de las personas trabajadoras que un día enfrentarán la bancarrota porque no podrán pagar sus cuentas de tarjeta de crédito e hipotecas.

Pero esto es claro: La propagación de la deuda es uno de los fenómenos sociales más importantes en Estados Unidos actualmente, permitiendo a los menos ricos gastar más de lo que tienen. En tanto las tasas de interés no aumenten pronunciadamente, esto seguirá sucediendo. De ahí el peso de Hu en Main Street.

Pero ¿cuál es el aspecto político de la deuda? El Partido Demócrata ha representado tradicionalmente a los pobres, pero en estos días muchos estadounidenses de clase media y trabajadora con ingresos declinantes se identifican más con Dios, el ejército y el Partido Republicano que con los demócratas.

Han tendido, con la excepción de los afro-americanos, a sentirse menos conmovidos por la tensión de sus finanzas que por la fe, la familia y la libertad, como lo promueven los republicanos.

¿Reaccionarios?


Thomas Frank, autor y analista político de tendencia izquierdista, llama a estas personas trabajadoras promedio que parecen estar votando contra la lógica económica "conservadores de reacción". En un artículo en The New York Review of Books, señaló que este segmento se niega a apoyar a liberales descritos por los republicanos como "intelectuales o enclenques de alta cuna". En la elección presidencial de 2004, fue precisamente como un "enclenque de alta cuna" como Karl Rove, estratega político del Presidente George W. Bush, describió a John Kerry. Bush acaparó el voto de la clase trabajadora blanca por claro margen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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