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| La NASA. Dibujo computarizado de cómo
se realizará la colisión en el espacio.
Foto AP |
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
La nave nodriza Impacto Profundo soltó ayer el proyectil Impactador,
del tamaño de una lavadora y de unos 372 kilos de peso, en el camino
del cometa Temepel 1, de forma que hoy colisionará con el cometa
a una velocidad de 37,000 kilómetros por hora.
La misión fue breve pero espectacular: se calcula que el golpe
dejará en el cometa un cráter del tamaño de un estadio
de fútbol, que permitirá a los científicos estudiar
su interior.
Los expertos esperan así conocer más detalles sobre la formación
del sistema solar y de la vida en la Tierra.
La colisión será grabada en detalle por varios instrumentos
a bordo de la nave espacial y por telescopios terrestres.
Impacto Profundo, la aeronave que transportó el proyectil, tomará
fotos y recogerá información sobre la colisión y
sus secuelas, a 133 millones de kilómetros de la Tierra.
El mismo proyectil, antes de destruirse por la colisión, transmitirá
sus últimos minutos de acercamiento al cometa a través de
una cámara que lleva a bordo.
Como otros cometas, el Tempel 1 contiene material prístino, es
decir, que no sufrió cambios desde la formación del Universo
y que está oculto bajo una "corteza" exterior.
Estos elementos no han visto la luz del sol en 4.600 millones de
años, dijo Jessica Sunshine, científica de la misión.
Igual que lo haría un buen geólogo, queremos golpearlo
(al Tempel 1) con un martillo y ver lo que hay dentro, añadió.

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