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Live 8, un evento aún sin resultados
Las grandes estrellas se reunieron por África.
El llamado se hizo, pero la respuesta del G-8 aún no se conoce.
Publicada 4 de julio 2005, El Diario de Hoy
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| Unión. El show reencontró a Pink
Floyd con su público. Foto AP |
DPA/Londres
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
En lo que a evento musical se refiere, Live 8 fue el mayor espectáculo
de la Tierra, ¿pero fue realmente la octava maravilla
que formó las verdaderas Naciones Unidas?
¿Fue tan electrizante para que los ocho hombres más poderosos
del mundo ofrezcan 50.000 millones de dólares adicionales durante
la cumbre del G-8?
Nadie objetó cuando el cómico Ricky Gervais bromeó
sobre la decisión del Presidente estadounidense, George W. Bush,
y el primer ministro británico, Tony Blair, de cuadruplicar la
ayuda al desarrollo, y en seguida aclaró las cosas: No, sólo
era un chiste.
La ayuda al desarrollo no será cuadruplicada, podemos continuar.
Es cierto que Madonna gritó al público: ¿Están
dispuestos a empezar una revolución? Pero no es probable
que lo dijera en el sentido que le hubiera gustado a Karl Marx.
Y cómo si el organizador del concierto por África, Bob Geldof,
habló con respeto del fundador de Microsoft, Bill Gates, a quien
calificó como uno de los mayores hombres de negocios de nuestra
era.
Gates, que tiene el récord en donaciones, recibió un fuerte
aplauso, incluso aunque el moderador Jonathan Ross comentara: Tanto
dinero y sigue sin poder permitirse un corte de pelo decente.
Algo sí que hay que admitir: el mensaje que se transmitió
a través de Live 8, el sábado, en Londres, caló:
África vuelve a estar en la agenda política. Y si esto sigue
así, escribió ayer el diario The Observer, entonces
el sonido de Hyde Park logró algo grande.
La idea es que los más ricos, aglutinados en el G-8, pongan fin
a la pobreza que se vive en ese continente.

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