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| Operativos. Centros de tolerancia de la zona
oriental sirven para trata de menores. Foto
EDH |
Francisco Torres
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Es prohibido consumir y traficar drogas, que menores de edad ofrezcan
servicios sexuales, portar armas sin licencia o protagonizar disturbios.
Pero todo eso ocurre en muchos de los prostíbulos que funcionan
en la zona oriental y, curiosamente, las acciones de las autoridades para
evitarlo son más bien tímidas y esporádicas.
El 17 de junio, hubo un operativo en varios lupanares de la zona. Se halló
evidencias de toda las infracciones a las leyes mencionadas y, de manera
especial, la explotación sexual de menores, la cual no es considerada
novedad por Marco Tulio Lima, jefe de la División de Fronteras
de la PNC.
Lima explica que cuando los agentes a su cargo realizan visitas de rutina
a esos establecimientos, generalmente encuentran a menores inducidas a
prácticas sexuales. La mayoría procede de Honduras o Nicaragua,
aunque también hay salvadoreñas.
El Instituto Salvadoreño Integral para la Niñez y la Adolescencia
(Isna) tiene datos diferentes. Sus voceros expresan que son pocos los
casos de tratas de menores registrados.
Pero en un operativo policial realizado en tres centros nocturnos, fueron
rescatadas cuatro. El Isna dice tener reporte sólo de dos.
Manuel Ernesto Campos, representante de esa entidad, asegura que en oriente
les alarman más las cifras de menores salvadoreñas involucradas
en prostitución, que otros. Investigan para saber quiénes
están tras esas prácticas.
Su labor en el tema es efectuar visitas preventivas a burdeles. Son
muy secretas, expresa Campos al detallar que no son más de
dos por semestre.
Una cifra muy reducida si se toma en cuenta que hay decenas de centros
de tolerancia en la zona.
De todo
Una noche de operativo policial hace dos semanas reveló más
problemas. Rescataron a dos menores que se prostituían y capturaron
a cerca de 20 personas involucradas en delitos que van desde la trata
de personas hasta el tráfico de drogas.
Fue en lupanares de Santa Rosa de Lima y Pasaquina, en La Unión,
que habían sido denunciados por vecinos.
Las autoridades suponen que al menos en uno de los antros vendían
drogas e inducían a las menores a consumirlas.
En San Miguel, un operativo similar permitió la captura de otras
dos personas. Una por inducir a prostituirse y otra por tenencia de drogas.
En la acción, el Isna rescató a las menores y encontró
mujeres indocumentadas.
Quienes viven cerca de burdeles están preocupados y demandan atención
real, inmediata y efectiva a los problemas. Parece que protegen
a estos negocios. Si meten preso a alguien, a los pocos días está
de regreso, se lamenta un ciudadano.
Morazán es el departamento más afortunado en oriente. No
hay ni un caso de menores prostituidas identificado, mientras, en San
Miguel hay nueve casos en el año, en Usulután tres y en
La Unión, cuatro. En total, las autoridades reportan a 16 menores
localizadas en estos centros.

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