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Más rápidos, no más grandes
Los testimonios de éxito

Después de un año de enfrentarnos a un entorno económico complejo, con satisfacción podemos ver cómo algunas empresas ya han optado por cambiar y romper con los esquemas

Publicada 4 de julio 2005, El Diario de Hoy

Yolanda Mayora de Gavidia*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com


El primer año de gestión del Presidente Saca ha estado lleno de satisfacciones, pruebas, aprendizajes, desafíos inesperados, dificultades y muchas apuestas de futuro.

Los desafíos han sido grandes y han estado marcados por circunstancias a nuestro alrededor difíciles, muchas de ellas que escapan a nuestro control y que, además, posiblemente nunca más vuelvan a ser fáciles. El mundo ha cambiado.

En este contexto de cambio, lejos de pensar que las oportunidades se han agotado, debemos comprender que hay nuevas oportunidades, pero hay que buscarlas de forma distinta. Las pequeñas empresas que están abriendo nuevos mercados en Estados Unidos con productos como horchata, semitas, frutas, refrescos, escaleras y tamales, nos están demostrado que hay oportunidades, pero hay que saberlas buscar.

Factores fuera de control, como los precios internacionales del petróleo, encarecen todo el aparato productivo nacional. Igualmente nos afectan la caída de precios de productos tradicionales o la competencia distorsionante de China.

Pero afortunadamente sí podemos controlar muchas de las decisiones que tomamos, como explorar rubros donde China no puede competir, o escoger nichos donde tenemos ventajas competitivas por nuestra ubicación geográfica, por nuestro clima, por las capacidades de nuestra gente o por las facilidades y apertura de nuestra economía.

Después de un año de enfrentarnos a un entorno económico complejo, con satisfacción podemos ver cómo algunas empresas ya han optado por cambiar y romper con los esquemas con que siempre han hecho las cosas.

Y es que este cambio es necesario para mejorar nuestro entorno, más aún en tiempos difíciles. Estas empresas, con su esfuerzo, nos llevaron a incrementar en un 40% las exportaciones no tradicionales en 2004. Cifras como ésta nos invitan a cuestionar nuestras actitudes, nuestros hábitos y nuestras decisiones personales.

Ahorrar en el gasto personal de gasolina y ahorrar para reducir la factura de electricidad, por ejemplo, son decisiones personales en un contexto de circunstancias adversas que requieren cambiar hábitos muy arraigados.

Hay otras señales positivas en el tema económico que, a pesar de las circunstancias adversas, nos indican que vamos por el rumbo correcto: las nuevas inversiones, la generación de nuevo empleos, el surgimiento de nuevos productos y proyectos de exportación, el crecimiento de sectores no tradicionales, y el nacimiento de nuevas opciones de despegue económico como el turismo.

Sin afán de negar o evadir las dificultades que hemos afrontado en este primer año, quisiera celebrar las decisiones de muchos salvadoreños que comparten la idea de que El Salvador puede ser el pequeño de los grandes países.

Y es que ahora se ve más claro que en las aguas turbulentas de la economía no sobrevivirán los peces más grandes, sino los peces más rápidos, ocupando lugares, nichos de mercado, a los que los más grandes y más lentos no llegan. El problema no es ser pequeño, el problema es pensar en pequeño.

Si el mundo cambió, y las circunstancias no serán color de rosa, invito a todos a tomar el reto de adaptarnos y buscar las oportunidades en ese entorno desafiante. Siempre habrá oportunidades para quien sabe encontrarlas y sabe aceptar que ya nunca será fácil. Los testimonios de éxito abundan y ésos son los que celebro en este primer año.

Esos testimonios de éxito nos dicen que sí se puede salir adelante, que sí es posible encontrar avenidas de desarrollo con creatividad e ingenio. Esos testimonios de rapidez y efectividad nos levantan el optimismo, nos llenan de satisfacción, nos animan a redoblar los esfuerzos y nos reconfirman que El Salvador vale la pena.


*Ministra de Economía.



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