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| Dolor. Francis Reyes (9) y Jorge Mingo
Martínez (derecha) consuelan a Fracisco Jovél arrodillado
al saber que la palabra descenso era toda suya. Foto
EDH |
Byron Sosa
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Hoy nos jugamos todo, queremos que nuestras familias estén
orgullosas, ellos están sufriendo allá afuera.
No defraudemos, dijo Pablo Caballero antes de que iniciara el partido,
el todo o nada para los santarroseños.
Las palabras el viento, y la tormenta, se las llevó, ya que todo
lo que se hizo en la temporada regular para salvarse del descenso
directo quedó en el olvido. Ayer ante Coca Cola, un equipo
de la Segunda División, Limeño con jugadores de gran
calidad no pudo hacer nada; no pudo romper la muralla que ellos
mismo se tendieron: no definir.
En el Cuscatlán se esperaba un ataque contra defensa, pero no fue
así. A Coca Cola le bastaba el empate para clasificar, pero le
apostaron al ataque.
Los santarroseños contaron con desbordes Alexis el Gato
Hernández por la banda derecha, donde puso a temblar a Coca Cola
(unos cuantos minutos); pero tras el esfuerzo del Gato, los compañeros
en el ataque (Gabriel Garcete y Francisco Jovél) nunca se enchufaron
con él.
Entretenidos
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| Así. Carlos Ayala saca tiro ante la marca
de Jorge Martínez. Gigio espera. Foto
EDH |
Los descuidos en la zaga oriental se hicieron sentir. Al minuto 10, Carlos
Ayala fue derribado en el área por Jorge Mingo Martínez,
pero el central no lo vio, o no lo quizo ver, ya que estaba cerca; es
más, no se apoyó en el línea. Eso era penal.
La constante en el primer tiempo fue un ir y venir de Limeño sin
definiciones; mientras que el Coca fue cauteloso. No descuidó la
zona baja y contó en la media con Víchez y Granados que
no dejaron hacer nada a los creadores limeños.
Para la segunda parte,Brizuela mandó al ataque a Caballero y en
la media a Francis Reyes; mientras que Benítez envió a Francisco
Ramírez y Miguel Pérez, hombres de refresco para seguir
atacando.
Los sistemas cambiaron. Ramírez y Elías Montes se encontraron
y le dieron trabajo serio a Gigio Muñoz.
Caballero, Garcete y Reyes se enlazaban, todo indicaba que el gol cuchero
llegaría; pero la expulsión de Güity (al 53)
y de Víchez (al 54) desbalancearon a ambos clubes.
El juego se enfrió cuando César Castro salió lesionado,
tras chocar con Caballero y Oner Lara; en su lugar entró Óscar
Martínez, en buen momento.
El tiempo se acortaba y mientras Gigio salvaba a su equipo de la derrota,
los delanteros erraban en las definiciones.
Por eso ingresó Marlon Medrano, pero no aportó nada. El
destino de Limeño comenzó a trazarse con la fuerte tormenta
que cayó.
Ósmar Martínez fue artífice de las última
dos jugadas. al 90 Francis Reyes no pudo definir a marco, pese a
que el meta estaba salido.
En el último minuto, Martínez sacó un balón
apurado y Gigio, que se había sumado al ataque, sacó disparo
que se fue arriba de la portería.
Neftalí hizo sonar su silbato y con ello Limeño se fue al
descenso. La gloria fue para Coca Cola, el nuevo benjamín de la
Primera División.
Don Mamerto también celebró
Si ayer hubo alguien que estaba más que feliz con el ascenso
del equipo Coca Cola a la primera división, ese es don Mamerto
Palma, quien por 43 años estuvo al frente de las Escuelas de Fútbol
de esta empresa.
Tranquilo y relajado en la privacidad de su hogar, don Mamerto disfrutó
ayer por la televisión de las acciones del partido decisivo entre
su mimado equipo y el Municipal Limeño, de Santa Rosa de Lima.
Me siento muy contento con Dios y con los muchachos porque esta
tarde (ayer) han hecho realidad un sueño largamente acariciado,
ascender el equipo a la primera división, esto es algo que no sucede
todos los días y hay que celebrarlo, fueron sus primeras
palabras.
La magia de la televisión le permitió seguir minuto a minuto
las acciones del partido y dijo que como conoce bien la calidad de jugadores
con que cuenta el equipo, confiaba en que podían lograr el ascenso
a la primera división.
Esta es una conquista que me llena de mucha satisfacción
porque se trata de una empresa, y una marca a la que quiero mucho por
todo el apoyo que me dieron durante los años que permanecí
al frente de la Escuela de Fútbol, reiteró.
Agregó que ojalá la empresa ahora que este sueño
es ya una realidad, le siga dando su respaldo para evitar que suceda lo
de siempre, que al terminar la temporada están descendiendo porque
económicamente no pudieron sostenerlo.
Remembranza
Don Mamerto recordó que su relación con la Coca Cola comenzó
desde el momento mismo en que asumió la dirección de la
escuela de fútbol, gracias a que altos ejecutivos de aquella época
le brindaron su respaldo total.
Me preguntaron que cuál era mi idea con con ese grupo de
niños y jóvenes con los que andaba, les respondí
que lo principal era formarlos como personas honestas y responsables,
para luego formarlos como jugadores de fútbol y les pareció
manifestó.
Hasta el 2001, fecha de su retiro, fueron cientos de jugadores los que
recuerda haber formado y que han militado en muchos equipos de 1a. y 2a.
división.

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