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El que la deja ir, llora

Limeño no ganó y descendió. Coca Cola es el segundo benjamín.


Publicada 4 de julio 2005 , El Diario de Hoy

Dolor. Francis Reyes (9) y Jorge “Mingo” Martínez (derecha) consuelan a Fracisco Jovél arrodillado al saber que la palabra descenso era toda suya. Foto EDH

Byron Sosa
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

“Hoy nos jugamos todo, queremos que nuestras familias estén orgullosas, ellos están sufriendo allá afuera.

No defraudemos”, dijo Pablo Caballero antes de que iniciara el partido, el todo o nada para los santarroseños.

Las palabras el viento, y la tormenta, se las llevó, ya que todo lo que se hizo en la temporada regular —para salvarse del descenso directo— quedó en el olvido. Ayer ante Coca Cola, un equipo de la Segunda División, Limeño —con jugadores de gran calidad— no pudo hacer nada; no pudo romper la muralla que ellos mismo se tendieron: no definir.

En el Cuscatlán se esperaba un ataque contra defensa, pero no fue así. A Coca Cola le bastaba el empate para clasificar, pero le apostaron al ataque.

Los santarroseños contaron con desbordes Alexis “el Gato” Hernández por la banda derecha, donde puso a temblar a Coca Cola (unos cuantos minutos); pero tras el esfuerzo del Gato, los compañeros en el ataque (Gabriel Garcete y Francisco Jovél) nunca se enchufaron con él.

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Así. Carlos Ayala saca tiro ante la marca de Jorge Martínez. Gigio espera. Foto EDH

Los descuidos en la zaga oriental se hicieron sentir. Al minuto 10, Carlos Ayala fue derribado en el área por Jorge “Mingo” Martínez, pero el central no lo vio, o no lo quizo ver, ya que estaba cerca; es más, no se apoyó en el línea. Eso era penal.

La constante en el primer tiempo fue un ir y venir de Limeño sin definiciones; mientras que el Coca fue cauteloso. No descuidó la zona baja y contó en la media con Víchez y Granados que no dejaron hacer nada a los creadores limeños.

Para la segunda parte,Brizuela mandó al ataque a Caballero y en la media a Francis Reyes; mientras que Benítez envió a Francisco Ramírez y Miguel Pérez, hombres de refresco para seguir atacando.

Los sistemas cambiaron. Ramírez y Elías Montes se encontraron y le dieron trabajo serio a Gigio Muñoz.

Caballero, Garcete y Reyes se enlazaban, todo indicaba que el gol cuchero llegaría; pero la expulsión de Güity (al 53’) y de Víchez (al 54’) desbalancearon a ambos clubes.

El juego se enfrió cuando César Castro salió lesionado, tras chocar con Caballero y Oner Lara; en su lugar entró Óscar Martínez, en buen momento.

El tiempo se acortaba y mientras Gigio salvaba a su equipo de la derrota, los delanteros erraban en las definiciones.

Por eso ingresó Marlon Medrano, pero no aportó nada. El destino de Limeño comenzó a trazarse con la fuerte tormenta que cayó.

Ósmar Martínez fue artífice de las última dos jugadas. al 90’ Francis Reyes no pudo definir a marco, pese a que el meta estaba salido.

En el último minuto, Martínez sacó un balón apurado y Gigio, que se había sumado al ataque, sacó disparo que se fue arriba de la portería.

Neftalí hizo sonar su silbato y con ello Limeño se fue al descenso. La gloria fue para Coca Cola, el nuevo benjamín de la Primera División.


Don Mamerto también celebró

Si ayer hubo alguien que estaba más que feliz con el ascenso del equipo Coca Cola a la primera división, ese es don Mamerto Palma, quien por 43 años estuvo al frente de las Escuelas de Fútbol de esta empresa.

Tranquilo y relajado en la privacidad de su hogar, don Mamerto disfrutó ayer por la televisión de las acciones del partido decisivo entre su mimado equipo y el Municipal Limeño, de Santa Rosa de Lima.

“Me siento muy contento con Dios y con los muchachos porque esta tarde (ayer) han hecho realidad un sueño largamente acariciado, ascender el equipo a la primera división, esto es algo que no sucede todos los días y hay que celebrarlo”, fueron sus primeras palabras.

La magia de la televisión le permitió seguir minuto a minuto las acciones del partido y dijo que como conoce bien la calidad de jugadores con que cuenta el equipo, confiaba en que podían lograr el ascenso a la primera división.

“Esta es una conquista que me llena de mucha satisfacción porque se trata de una empresa, y una marca a la que quiero mucho por todo el apoyo que me dieron durante los años que permanecí al frente de la Escuela de Fútbol”, reiteró.

Agregó que ojalá la empresa ahora que este sueño es ya una realidad, le siga dando su respaldo para evitar que suceda lo de siempre, que al terminar la temporada están descendiendo porque económicamente no pudieron sostenerlo.

Remembranza

Don Mamerto recordó que su relación con la Coca Cola comenzó desde el momento mismo en que asumió la dirección de la escuela de fútbol, gracias a que altos ejecutivos de aquella época le brindaron su respaldo total.

“Me preguntaron que cuál era mi idea con con ese grupo de niños y jóvenes con los que andaba, les respondí que lo principal era formarlos como personas honestas y responsables, para luego formarlos como jugadores de fútbol y les pareció” manifestó.

Hasta el 2001, fecha de su retiro, fueron cientos de jugadores los que recuerda haber formado y que han militado en muchos equipos de 1a. y 2a. división.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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