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Los convenios 87 y 98 de la OIT

El convenio reconoce que los trabajadores tienen el derecho de constituir las organizaciones que estimen conveniente y de afiliarse a ellas, para defender sus intereses, es decir, formar y ser parte de sindicatos

Publicada 1 de julio 2005, El Diario de Hoy


Mauricio González Dubón*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com


En este mismo prestigioso periódico salió publicado el 17 de mayo que la Comisión Nacional para la Modernización Laboral ha decidido proponerle al Presidente Saca la ratificación de dos convenios laborales de la Organización Internacional del Trabajo, el 87 y el 98.

Lo anterior surge como consecuencia de las presiones de la Unión Europea (UE), para gozar de las preferencias arancelarias dentro del llamado SGP Plus, a partir del primero de julio, prorrogado a diciembre del presente año. Por tratarse de una terna de interés nacional y político, me referiré al contenido, principios y alcance de ambos convenios.

I. El convenio 87 se llama Libertad Sindical y Protección del Derecho de Sindicación.
El principio establecido se refiere al derecho libremente ejercido por los trabajadores, sin distinción alguna, a organizarse para fomentar y defender sus intereses. Fue adoptado el 9 de julio de 1948 por la conferencia general de la OIT, reunida en la ciudad de San Francisco.
Está estructurado en cuatro partes: Libertad sindical, Protección del derecho de sindicación, Disposiciones diversas y finales.

El convenio reconoce que los trabajadores tienen el derecho de constituir las organizaciones que estimen conveniente y de afiliarse a ellas, para defender sus intereses, es decir, formar y ser parte de sindicatos. El convenio reconoce dos puntos de gran trascendencia política: “Las autoridades públicas deben abstenerse de toda intervención que tienda a limitar ese derecho o a entorpecer su ejercicio legal”. Asimismo, “dichas organizaciones de trabajadores no están sujetas a disolución o suspensión por vía administrativa”.

Me preocupan ambas situaciones, ya que son contrarias a lo dispuesto en el Código de Trabajo en cuanto a las sanciones, cuando los sindicatos infrinjan disposiciones del Código o caso de violación de la Constitución, impuestas dichas sanciones por las autoridades judiciales competentes. Arts. 230 y 231 Código de Trabajo.

Por otra parte, habrá que tener mucho cuidado con el principio de que la legislación nacional no será aplicable de suerte que menoscabe las garantías previstas en el convenio. Pero lo que es más preocupante es la regulación por la legislación nacional para determinar “hasta qué punto se aplicarán a las fuerzas armadas y a la policía, las garantías previstas en el convenio”.

Lo que sí es rescatable del convenio es la obligación de los trabajadores y sus organizaciones (sindicatos) a respetar la legislación nacional.

II. El Convenio 98 se denomina derecho de sindicación y negociación colectiva. Adoptado el
primero de julio de 1949 en Ginebra.

El principio establecido en este convenio consiste en la protección de los trabajadores en ejercicio del derecho de sindicación y la protección contra acto de injerencia contra dichas organizaciones (léase sindicatos) y el fomento de la negociación colectiva.

El convenio regula que los trabajadores deben gozar de adecuada protección contra todo acto de discriminación tendiente a menoscabar la libertad sindical. Especialmente protege el rechazo de su contratación a causa de su afiliación sindical, o el despido por su participación en actividades sindicales.

Por otra parte, se deben crear organismos nacionales, o sea, autoridades gubernamentales para garantizar el derecho de sindicación de los trabajadores. Asimismo, el gobierno debe garantizar y proteger la negociación y los contratos colectivos de dichas organizaciones o sindicatos.

¡Qué significa todo lo anterior? Que con la ratificación de ambos convenios por la Asamblea Legislativa, éstos se convierten en derecho positivo en nuestra legislación y de aplicación práctica, abriendo las puertas, gracias al espíritu conciliador y de concertación del Presidente Saca a reformar el Código de Trabajo y, a que los empleados públicos que hasta ahora no pueden constituir sindicatos ni tener contratos colectivos de trabajo, en el futuro tendremos sindicatos, contratos colectivos y huelgas en todos los ministerios, con salarios y prestaciones adicionales a las legales, en detrimento de un presupuesto equilibrado y de la gobernabilidad y estabilidad política.

Lo más complejo será cuando se analice la parte constitucional en la Corte Suprema de Justicia respecto a lo dispuesto en los artículos 144 y 145 de nuestra Constitución, puntualmente en lo referente al caso de conflicto entre el tratado o convenio que restrinjan las disposiciones constitucionales, previendo que la ratificación se haga con las reservas correspondientes, las cuales no serían ley de la república.


* Abogado, ex ministro de Trabajo.



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