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| 4a. Avenida Norte. El antiguo Almacén
Bigit se fue de la zona y en su lugar funciona una escuela. Foto
EDH |
Mauricio Cáceres
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Grandes edificios antiguos y los que una vez fueron prestigiosos almacenes
se han convertido en bodegas para productos comerciales y pertenencias
de vendedores.
En algunos lugares ya hay rótulos en los que se lee: Se guardan
canastos por un módico precio. Ahora los comerciantes del
sector informal disponen de un lugar en donde guardar sus bienes.
Esta actividad se puede observar durante las horas nocturnas, cuando filas
de carretones se dirigen a las bodegas.
Salvador Portillo, uno de los ciudadanos que visita el centro todos los
días, se ha percatado de que en lugar de las grandes tiendas se
están instalando muchas ventas de calcetines, comedores, pupuserías,
ropa usada y otros. De los almacenes grandes y bonitos, muy pocos
están quedando, dijo.
Considera, que a partir de la presente administración municipal
se ha notado un deterioro.
El esfuerzo que realizó el alcalde anterior (Héctor Silva)
quedó descontinuado y el proceso de recuperación se estancó,
opina el capitalino.
Un empresario formal frente a la Plaza Barrios, que pidió anonimato,
comenta que no es justo que la comuna permita el aumento de ventas en
la calle, las cuales no cumplen con los procesos legales que el resto
de los comerciantes.
Pagamos impuestos de Hacienda y de la alcaldía. A parte,
nos visitan personas de la Dirección de Protección al Consumidor
y nos exigen muchas cosas.
En cambio, la gente de la calle venden cosas de segunda mano, a veces
en mal estado y nadie les dice nada, explicó en tono molesto.
Arturo Rodríguez, un vendedor del mercado Ex cuartel, recuerda
que sus mejores clientes son los turistas de muchas partes del mundo,
quienes llegan en buses especiales por medida de seguridad.
Ahora los buses no pueden ingresar al centro, porque las vendedoras
ocupan más espacio. El comercio ha bajado en esta zona, porque
ellas se han apoderado de las calles de acceso a los negocios, dice.
Agrega que contiguo a la Farmacia Central estaba un comercio de zapatos
deportivos y ropa fina, pero en su lugar hay pupusería.
La Cámara de Comercio e Industria de El Salvador no tiene una investigación
sobre el tema, pero asegura que entre más ventas informales se
ubiquen frente a los locales, mayor es la posibilidad de que el sector
formal abandone el centro.
Recibimos muchas quejas de los negocios afectados, de los que dependen
muchas familias y es poco lo que se ha logrado hacer. El tema se debe
tratar pronto para evitar más migraciones, dijo Jaime Baires,
asistente técnico de la Cámara.

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