 |
|
Haga clic
|
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El Banco Mundial (BM) difundió un estudio sobre el impacto del
Tratado de Libre Comercio (TLC) que Centroamérica firmó
con Estados Unidos, en el que advierte que el acuerdo no es la llave
para resolver todos los problemas de desarrollo económico de la
región, aunque sí puede hacer un aporte significativo
para dicho fin.
El documento se reveló ayer en Washington con el nombre TLC: desafíos
y oportunidades para Centroamérica.
Jane Armitage, directora del BM, para la región, recalcó:
El TLC no es una solución mágica, pero ofrece grandes
oportunidades, para incrementar el comercio y reducir la pobreza.
Según las estimaciones del BM, durante los primeros cinco años
de vigencia del Tratado, las economías de la zona aumentarán
su crecimiento en cerca del 0,6 por ciento anual, en sus tasas totales,
como ha ocurrido en los países que han firmado pactos de libre
comercio.
Esto se traduce en que medio millón de centroamericanos dejarán
de vivir en la pobreza, para el año 2010, cita el informe.
Esto es factible, dijo Felipe Jaramillo, economista líder del BM
para la zona, debido a que la gran mayoría de las familias centroamericanas
saldrán beneficiadas, gracias a la baja de los precios de
los alimentos, como resultado de la eliminación de las barreras
comerciales.
Del otro lado, Jaramillo admitió que dicha medida afectará
dentro de 20 años a los productores de alimentos, por lo que sugirió
que los gobiernos creen programas que les ayuden a encontrar nuevas oportunidades.
Costos y beneficios
Los grupos que enfrentarán costos debido a los ajustes hacia el
comercio exterior son los relacionados con el maíz, los frijoles,
los lácteos y las aves, los cuales han gozado de altos niveles
de protección que deberán desaparecer.
La introducción de más competencia comercial en los productos
agrícolas traerá precios bajos en los mismos, en cada uno
de los países, pero cuando acaben los plazos de desgravación
de aranceles, que en la mayoría de estos bienes es de 15 a 20 años.
El análisis del BM para Nicaragua, El Salvador y Guatemala indica
que la mayoría de hogares en estos países se beneficiará
de los cambios de precios, cuando se eliminen las barreras arancelarias
de los productos básicos.
Según el estudio, un 68 por ciento de los hogares salvadoreños
es consumidor neto de la canasta de productos agrícolas básicos
negociados en el TLC y, por lo tanto, se beneficiará de los cambios
de precios.
Lo mismo ocurrirá con el 90 por ciento de los hogares nicaragüenses
y con el 84 por ciento de las familias guatemaltecas.
El estudio del BM también refleja que del lado de los productores
agrícolas habrá menos ingresos.
Calculan que en El Salvador, el 5 por ciento de los hogares vive de la
siembra de bienes básicos; en Guatemala, un 16 por ciento es productor
neto; y en Nicaragua, el 9 por ciento se dedica a ello. Todos serán
afectados.
El BM advierte que aunque se trata de grupos minoritarios,
con pérdidas pequeñas, es importante prestarles la
atención correspondiente, para asegurar que las pérdidas
anticipadas no afecten a los más pobres y vulnerables.
Recomendaciones
Recomienda programas enfocados hacia los que podrían sufrir caídas
considerables en su bienestar.
El BM también propone reconsiderar los plazos de desgravación
de aranceles de estos productos, ya que el TLC despoja a los consumidores
del tiempo necesario para gozar de los bajos precios.
Sugiere un período de reducción de gravámenes más
corto que los 15 y 20 años estipulados por el TLC, combinado con
una serie de medidas.
Los consumidores no tendrán que esperar hasta 20 años,
para gozar de los beneficios de la reducción de precios.
La combinación de programas de transferencia, con la aceleración
del calendario de desgravación comercial, mejoraría el bienestar
de los hogares, a corto plazo, y ofrecería apoyo a las poblaciones
adversamente afectadas, cita el análisis.
El BM propone un enfoque alternativo a la desgravación de aranceles
del TLC, tales como pagos desvinculados para los agricultores de cultivos
básicos; crear proyectos de asistencia técnica; transferencias
condicionadas para familias que inviertan en la salud y la educación
de sus hijos; y, suministro de infraestructura, educación básica
y servicios bancarios rurales, dirigidos a hogares dañados por
el TLC.
Requisitos
Estas modalidades, advierte el BM, requieren de instituciones gubernamentales
sofisticadas, con conocimiento de los sectores afectados y con independencia
para usar criterios técnicos, sin interferencia política.
También recomienda a El Salvador y al resto de la zona, excepto
a Guatemala, reducir la elevada deuda pública, crear una política
fiscal que compense la pérdida de ingresos por la reducción
de aranceles, y que sea capaz de elevar los ingresos por encima de los
egresos del TLC.
El BM dice que los gobiernos deberán tener fondos, ya que tendrán
que invertir en las medidas complementarias, para disminuir los efectos
negativos del Tratado.
Concluye en que para El Salvador y Guatemala, la respuesta fiscal ideal
sería acciones para financiar cambios sociales y de infraestructura.
La prioridad de El Salvador, agrega, es la calidad de las carreteras,
la reducción de los costos de transporte, fortalecer la gobernabilidad,
mejorar la cobertura de la educación secundaria, destinar más
fondos a la investigación, al desarrollo y a la innovación.
A nivel regional, sugiere eliminar las exoneraciones de IVA y de renta,
armonizar gradualmente las tasas de IVA, los impuestos de consumo y los
incentivos fiscales para los inversionistas extranjeros.
Desafíos para la región
- Costa Rica: mejorar vías, eficiencia en puertos, aduanas, sector
financiero y educación secundaria.
- Guatemala: administración de aduanas, calidad en carreteras y
crear más productos de exportación.
- Nicaragua: fortalecer gobernabilidad, mejorar cobertura y calidad de
educación primaria, sus puertos, carreteras y más conocimientos
externos
- Honduras: amejorar la administración y eficiencia de aduanas,
carreteras, puertos y educación primaria.
- El Salvador: reducir costos de transporte, mejorar carreteras, educación
secundaria y gobernabilidad.
Azucareros, prioridad en el Senado
El Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos no envió
ayer la recomendación de aprobar las leyes de aplicación
del TLC, al plenario.
Ha postergado la reunión para esta mañana, ante la creciente
oposición de senadores que condicionan sus votos, mientras la Casa
Blanca no llegue a un acuerdo viable y de largo plazo con la industria
azucarera, que se opone a la apertura de cuotas para importar el producto
por la vía de los TLC.
Los republicanos Craigh Thomas y Mike Crapo podrían votar en favor,
tan sólo si se incluyen términos proteccionistas de largo
plazo para la industria.
Si lo logran, no será necesario conquistar el voto del demócrata
Jeff Bingaman, para que el TLC sea aprobado en el Comité de Finanzas,
para pasarlo al pleno, a voto final.
Por su lado, la Cámara de Representantes se dispone el 30 de junio
a considerar su dictamen, para enviarlo al plenario.

|