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| Más que un alumno. El joven escribe poesía,
juega al ajedrez y le gusta bailar. Foto EDH |
Lourdes Quintanilla
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
En sus ojos castaños brilla la determinación. Marvin Salinas
nació sin su antebrazo derecho, pero se niega a pensar que por
eso no tendrá oportunidades.
Los prejuicios han sido el obstáculo y la inspiración de
su lucha. En ocasiones llegan a considerarlo con retraso mental, pero
yo tengo nítido el cerebro, dice. Así, para reivindicar
su dignidad, decidió ignorar a quienes lo marginaron sin conocerlo.
Su entusiasmo le da una manera original de asimilar la situación.
Ante la idea enraizada de discapacidad que en general predomina, él
responde: Son ellos los incapaces de lidiar con uno, se achicopalan.
En los detalles y el trato cotidiano, Marvin advierte que su aparente
limitación condiciona la reacción de otros. Un apretón
de manos en misa, a la hora de la paz, te lo dan hasta sin ganas.
Lejos de contagiarse o imponerse límites, busca fortalecerse con
su fe, que ha sido desde siempre su apoyo infalible. Inspirado, sentencia:
Hay que ser fiel a Dios, porque nunca se sabe cómo vas a
venir ni las pruebas que te esperan.
Anhela superarse
Marvin busca vivir de su propio esfuerzo. Quiero pedir, con dignidad,
un espacio, comenta. He mandado 20 currículum en dos
años, y nadie me ha llamado, según cuenta. En tres
ocasiones fue personalmente a las entrevistas; hasta hoy, nadie contesta.
La Biología es sólo una de las áreas en que puede
desempeñarse.
El único recurso legal con que cuentan las personas discapacitadas
es la Ley de Equiparación de Oportunidades. El documento establece
que los patronos privados y el sector público deben contratar a
una persona con discapacidad por cada 25 empleados.
Sería estupendo que la ley funcionara, confiesa, sin
dejar de preguntarse que yo envié ya mis datos al Ministerio
de Agricultura, al Cesta (Centro Salvadoreño de Tecnología
Apropiada), y ¿quién ha contestado?.
Un investigador de día y noche
Marvin está por egresar, tras 15 años de un esfuerzo titánico
por obtener el título de licenciado en Biología. En tres
meses defenderá su tesis.
Tuvo de realizarla solo, porque nadie quiso formar grupo con él.
Creen que voy a estorbar, o que quiero lucirme, cuenta.
A lo largo de sus años como estudiante, se queja de que le impedían
participar: Yo levanto mi mano, y nadie me da la palabra, ¿cuál
es el problema?, dice al referirse a cuando asistía a clases.
Su tema son los escarabajos tigre, unos insectos largos y agresivos. Durante
el proceso, él solo preparó las trampas, recogió
los insectos y manipuló los instrumentos requeridos. Además,
la naturaleza del estudio exigía que vigilara toda la mañana
y entrada la noche.
El período de investigación ya finalizó, y los resultados
están listos.
Luego, en septiembre, vendrán los gastos que traen los procesos
de graduación. Éstos van desde las exigencias formales hasta
tiraje de tesis.
La preparación debe ser por anticipado. Por tanto, a Marvin le
urge contar lo antes posible con el dinero, por lo que necesita también
colaboración para ello.
Los proyectos del futuro licenciado son bastante amplios. Este primer
estudio sobre los insectos espera continuarlo en la especialización
sucesiva.

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